
Recorriendo un camino sinuoso por el campo de Cartagena entre plantaciones de melones, y avistando el mar que me recibe con olas bañando las mismas arenas que en otros tiempos fueron surcadas por innumerables visitantes, llego a mí destino: Cartagena.
Me recibe en este ambiente húmedo por el mar y cálido por un sol siempre presente en esta tierra, mi especial anfitriona María del Carmen Jara Martínez, una magnífica escritora y excelente persona.
Me abre las puertas de su casa. Obsequiándome con una bandeja de rollos de anís, que están diciendo “comedme”, regados con unas deliciosas, a la vez que exóticas infusiones, pero lo más agradable (vaya esto por delante) siempre con una generosidad y una sonrisa impagable.
Me invita a sentarme en torno a una tradicional mesa camilla, y con una taza de té negro en una mano. Me atrevo con su permiso, a abordar con preguntas a María del Carmen, con ganas de satisfacer la curiosidad que me trae a este punto, donde el Mar mediterráneo baña con sus aguas esta Cartagena íntima, entrañable pero respetuosa, deseo conocer como es María del Carmen, saber dónde empieza la escritora y donde acaba la persona, o viceversa.
Es natural de Cartagena nacida un 2 de febrero de 1974, ciudad milenaria y de cruce de culturas. En un instante su semblante se vuelve soñador, mientras comienza a desgranar recuerdos, como si de un racimo de uva madura se tratara indicando: “Impregnada por las aguas del mar Mediterráneo, traían a mi memoria recuerdos de existencias que no sabía cómo interpretar, es por ello que decidí bucear en mi interior”.
Y continúa expresándose, con esa fluidez de palabras que le caracterizan…
“Desde pequeña siempre tuve claro que la escritura sería el eje de mi vida, cuyo medio sería el vehículo para expresar y liberar lo que soy”.
“Elijo este momento de mi vida para darme a conocer, a través de estos libros”.
- ¿Cuál es tu motivación o intención al escribir, María del Carmen?
- La intención de estos libros es relatar una experiencia propia, sucesos acontecidos en mí persona, dando a conocer que desde mi infancia me ha acompañado un mundo energético que existe y nos rodea a todos por igual y, de la misma forma invitaros a formar parte de ésta mi andadura. En 2018 publiqué mi primer libro 'El árbol y el sendero', una obra que ha tenido una gran acogida social. En 2021 publiqué la segunda, 'La Voz de mi Pensamiento', un libro repleto tanto de emociones como de reflexiones, así como sentimientos que surgen desde mi interior y llegan en forma de prosa a flor de piel.
- ¿Qué sientes al escribir cada libro?
- Cuando escribo siento un renacer, un nuevo amanecer, como si la obra se hubiera producido dentro de mí.
Para mí escribir es volar, entrar en otra dimensión, donde la energía, la magia y el amor cobran vida.
Escribir es mi alimento de fluir, de existencia…
Es un cúmulo de muchísimas emociones, ambos libros son como hijos que vuelan libres.
- ¿Cuál es tu preferido?
- No tengo ningún libro preferido, los dos que he escrito transmiten en cada página mi pasión en diferente estilo, me he dedicado en cuerpo y alma con ambos.
- ¿Vas a escribir y publicar algún nuevo libro?
Tengo previsto publicar cinco libros, ya que El Árbol y el Sendero forman parte de una trilogía y a su vez La Voz de mi Pensamiento posee su segundo volumen, ambos están ya en proceso de elaboración.
- Vives en Cartagena, ¿qué rincones de la ciudad son tus preferidos?
- Cartagena posee muchos rincones y lugares preciosos por visitar, mis preferidos son el Teatro Romano y el Castillo de la Concepción, aunque no podrían faltar sin lugar a dudar la antigua catedral de Cartagena, Santa María la Mayor, nuestro puerto, nuestras playas…Cartagena es cruce de culturas.
- Escribes con pasión. ¿Tienes alguna afición que te apasione?
- Después de escribir lo que más me apasiona es escuchar, se aprende mucho escuchando y me apasionan las conversaciones que me enriquecen interiormente.
- Cuando viajas, ¿qué es lo que más te impresiona?
- No he tenido oportunidad de viajar mucho, pero independientemente de las maravillas que me he encontrado en los pocos sitios visitados, curiosamente ha sido el dejar fluir como soy, relacionándome e interactuando con otras personas, lo que me ha hecho ganar en confianza en mí misma.
- ¿Eres más de café, té, infusiones?
- Creo que entre el café y el té por la mínima ganaría el café, pero suelo tomar de ambos a lo largo del día.
- ¿De qué disfrutas más a la hora de sentarte a la mesa? ¿Carne, pescado, fruta, verdura…? ¿Algún favorito?
- La verdad es que no soy de mucha carne ni pescado, lo que de verdad me apasiona es todo lo relacionado con la gastronomía vegetal, y donde mejor que saborear estos dones, si no es en nuestra Región denominada por extraños y foráneos como la Huerta de Europa.
Pero también he de decir, que una pechuga o un lenguado a la plancha, entran en mis gustos culinarios.
- ¿Tu postre preferido?
Ahí me lo pones muy difícil, me fascinan los rollitos de anís, los buñuelos de mi abuela, tradición que ahora realiza mi madre en estas fechas, la tarta de manzana y como no ¡Nuestros paparajotes!
- ¿Y de vinos?
En vinos por supuesto los del Campo de Cartagena, sin olvidar los vinos de origen de Jumilla, Yecla o Bullas.
- ¿Qué dirías a las personas que te leen y te siguen, dentro y por supuesto fuera de la Región, para que tuvieran deseos de visitarnos y degustar nuestra rica gastronomía y vinos?
Les diría que nuestra Costa Cálida se puede disfrutar en cualquier mes del año, empezando por nuestra cultura milenaria, cuya huella sigue viva en nuestro tiempo a través de monumentos, ciudades romanas, nuestras iglesias barrocas o renacentistas. La Región de Murcia es una mezcla de culturas judía, árabe y cristiana; nuestras murallas medievales, nuestra riqueza en fondos marinos o sus hermosos valles naturales y en nuestra gastronomía es una maravilla, todo es natural, ya que contamos con una rica variedad en verduras y frutas, pescados y carnes. Y con todo esto se hace nuestra maravillosa cocina murciana.
En definitiva, Murcia está más viva que nunca.
Doy las gracias a Maria del Carmen, quién amablemente añade:
“Gracias Francisco por hacer tan amena y entrañable esta tarde, ha sido y es para mí todo un lujo el haber compartido contigo, este viaje por mi entrañable Cartagena y mi amada Cartagonova.
“Un honor amigo mío”.

