
La subida meteórica del euríbor ha provocado un histórico encarecimiento de las hipotecas -tanto fijas, mixtas como variables- ya que su precio se define en relación a este índice, y desde que se disparó muchos bolsillos ya no pueden acceder a ellas. En resumen, el indicador ha subido más de 3,30 puntos porcentuales en los últimos doce meses y la media de noviembre ha superado el 2,8% y, según los expertos de HelpMyCash está a nada de llegar al 3%, así que hoy más que nunca es importante aprender a negociar la contratación de una hipoteca (o renegociarla) para conseguir la mejor del mercado.
Sin embargo, ¿de verdad es tan fácil negociar una hipoteca?, ¿cualquiera está en posición de regatear con una entidad? “Lo cierto es que la capacidad de negociación depende directamente del perfil financiero de cada persona, de la posibilidad de explotar sus puntos fuertes y del conocimiento mínimo que tenga del mercado”, indican desde el comparador financiero HelpMyCash.com
Antes de pisar las sucursales de un banco y preguntar por la oferta hipotecaria, los expertos recomiendan hacer un estudio detallado de su perfil financiero. “Teniendo en cuenta que la regla básica para que el banco conceda una hipoteca es que el futuro propietario demuestre que será capaz de devolver el préstamo, se debe tener claro el escenario sobre el que se está de pie. Evaluar las finanzas permite que el cliente sepa si su perfil es atractivo y seguro y entonces, tenga la capacidad de negociar”, subraya Olivia Feldman.
Perfile su situación económica
Hay que llegar al banco con los deberes hechos. Para los especialistas del comparador financiero es elemental tener preparada la siguiente documentación: las nóminas -al menos de los últimos tres meses-, el informe de vida laboral que facilita la Seguridad Social, así como los extractos bancarios de las cuentas que posea de los 3 o 6 últimos meses y el IRPF del año anterior. “Estos requisitos son los básicos, pero cambiarán si dispone de otras hipotecas, propiedades, inversiones, o si es autónomo. En este último caso conviene, entre otras cosas, tener a mano los modelos en los que reportas el IVA”, añaden.
“Quien pide una hipoteca debe generar unos ingresos que le permitan asumir una cuota que idealmente no supere el 30% de su sueldo mensual. Además, el tipo de contrato y la antigüedad en la empresa en el momento de solicitar la hipoteca también influyen en la decisión. Un profesional con contrato indefinido ofrece al banco mayores garantías que uno con contrato temporal”, explica Feldman.
En este sentido, la experta destaca que igual de crucial es no tener demasiadas deudas. Mientras más limpio esté el historial crediticio mejor. “La entidad bancaria tomará en cuenta si el futuro propietario está pagando otros préstamos y que el nivel de endeudamiento personal previo no supere el 15% de los ingresos anuales que genera”, señala Feldman.
Tomando todo esto en cuenta, el interesado en una hipoteca podrá hacer una radiografía de su situación económica. “Si el perfil es bueno y cumple con los requisitos mínimos que exigen los bancos, entonces se podrá empezar la estrategia de negociación. Negociar es conquistar, es venderse como un cliente perfecto. Se tiene que ser capaz de destacar todo lo bueno de tu perfil y demostrar que no solo se podrán pagar las cuotas, sino que además se puede aportar rentabilidad a la entidad. Allí está el secreto. Si, además de tener un trabajo estable y con ingresos buenos se tienen ahorros, tienes un as bajo la manga, porque el banco no solo te verá como un prestatario, también te verá como un posible inversor de sus fondos de inversión, de sus planes de pensión, o seguros…”, añade Feldman.
Ahora bien, si después de revisar el perfil económico el cliente se da cuenta de que su situación no es tan óptima o no tiene mucho más que ofrecer a un banco, entonces el margen de negociación se reduce. Y, en un panorama como el actual, en el que los departamentos de riesgo de los bancos están cada vez más puntillosos será complicado que un perfil medio atractivo pueda mejorar las condiciones de una hipoteca.



