
De confirmarse en los próximos días la inflación del mes de noviembre, adelantada hoy por el Instituto Nacional de Estadística, que la sitúa en el 6,8%, tanto las pensiones contributivas como el Ingreso Mínimo Vital subirán en torno a un 8,5%.
Tras la última reforma legislativa sobre pensiones, el cálculo para su revalorización tiene en cuenta el IPC medio desde diciembre del año anterior y el mes de noviembre.
Un coste añadido de hasta 15.000 millones al año
La Seguridad Social y el Banco de España estiman que cada subida de una décima en las pensiones, el coste es de entre 150 y 180 millones de euros al año; por lo que la revalorización que empezará a pagarse en enero supondrá un desembolso extraordinario de entre 12.750 y 15.300 millones.
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