Compras navideñas en la Región
El ambiente navideño está presente en los distintos establecimientos y plazas de la Región. Con solo un paseo por los mercados uno se da cuenta de esa fiebre consumista por la compra de los productos más codiciados para que esté sobre la mesa en Nochebuena y Nochevieja. Y este año, los ciudadanos temen y se anteponen ante la incertidumbre económica que se vive por la subida del precio de la cesta de la compra. Para los comerciantes, la época navideña se reduce a prácticamente una semana y media en la que se la juegan salvar el mes y aunque aspiran a una Navidad rentable y competitiva, son conscientes de que la situación económica no lo es, por lo que no esperan grandes ventas como años anteriores.
En las carnicerías lo saben ya: el cordero, el cabrito, el pavo o el pollo relleno no faltan en el menú navideño de la Región. Los comerciantes destacan que tanto el cordero como el cabrito suben de precio este año en comparación con los precios del año anterior.
Una de las posibles causas que barajan en las plazas, es que los ganaderos están produciendo con altos costes, vendiendo caro y perdiendo dinero. Sin embargo, en otros productos, como el pavo, no está prevista una subida desorbitada. Otro producto cárnico muy codiciado es la paletilla de cabrito, que se pondrá en 20 euros la pieza cuando hace un mes costaban entre diez y doce euros, hace una semana 16 euros y ahora 18.
En el sector del marisco y los pescados la situación es distinta. Aquí los precios vienen marcados fundamentalmente por la disponibilidad de la materia prima y el rendimiento de la flota pesquera. Este año uno de los productos estrellas es el mejillón, que cuenta con buena cosecha. Los barcos este año han salido poco al mar por los problemas que han tenido y no les dejaban pescar todos los días por limitación, pero ahora cuentan con mayor libertad para conseguir más producto este mes de diciembre. Aunque el precio final siempre dependerá de la demanda, pero sobre todo de la cantidad de producto que se saque de la pesca.
Ante la subida de precios, especialmente este año marcada por la crisis energética y la inflación general, cada vez más consumidores optan por adelantar lo máximo posible la compra y por adquirir el producto congelado para ahorrar unos cuantos euros y que las cuentas cuadren, sobre todo en el sector de la carne y especialmente con aquellos productos cárnicos que escasean y se tienen que importar de otros países como el solomillo de ternera, que se ha colocado ya en unos 48 y 50 euros.
La adquisición de productos congelados resulta una opción "mucho más económica" que optar por los frescos, aunque la calidad no sea la misma. Sin embargo, destaca la venta de productos recién traídos del mar continua siendo uno de los principales atractivos del mercado y todavía hay una buena cantidad de clientes fidelizados. Aunque empieza a notarse algo de movimiento en estos días previos a las fechas más señaladas, en los mercados se nota que la alegría que existía hace unos años se ha perdido.

