Invernadero de La Pacheca
La Región de Murcia se ha reafirmado este año 2022 como referencia nacional en la producción de flor de Pascua o Poinsettia, con un 20% del total que suministra a todo el país. En la Región, se dan las condiciones necesarias para el crecimiento de la planta por la gran cantidad de horas de luz al día, que es lo que permite la maduración de la flor de Pascua.
La planta Poinsettia ‘Stars for Europe’ alcanzará los diez millones de unidades producidas en territorio español, de la que se estima que la Región de Murcia, en especial bajo los invernaderos en Totana, Lorca, Puerto Lumbreras, San Javier o San Pedro del Pinatar, producirá el 20% del total nacional.
La Pacheca es la empresa familiar más destacada en la comunidad con casi treinta años de experiencia en el cultivo y exportación de planta ornamental. En su origen, estaba íntegramente dedicada al sector hortícola, pero su fundador, Victoriano Martínez, buscó nuevas alternativas de cultivos y decidió introducirse en el sector ornamental con la plantación de la Poinsettia, así como de la planta de interior para el mercado local.
Esta empresa murciana tiene una media de cien trabajadores, cuenta con veinticinco hectáreas en las que produce más de dos millones de plantas ornamentales al año. De ellas, exporta a Holanda, Alemania y Francia un 85%. Del total de su producción, 100.000 son de la especie flor de Pascua y su mercado es el local (Murcia y Alicante).
Aunque cada año los hibridadores ofrecen variedades nuevas con distintos colores otoñales, el 90% de las Poinsettia comercializadas siguen siendo rojas. En este vivero, concretamente, se trabaja un 10% en el híbrido de planta roja y blanca. Desde antes de comenzar la campaña navideña, ya estaban disponibles las flores para su comercialización. El tamaño más común es de catorce centímetros.
Fuera de temporada requiere un mantenimiento muy exigente
La planta, originaria de México, es una flor perenne y en su hábitat natural puede crecer y convertirse en un arbusto de hasta cuatro metros de altura. Es conveniente mantenerla en una temperatura que oscile entre los quince y veintidós grados.
Además, necesitan un espacio luminoso y la luz filtrada es preferible a la luz solar directa y fuerte, pues podría quemar sus hojas. También necesitan humedad, por lo que hay que mantenerla nebulizada, pero sin exceso de agua.
Cuando las hojas se vuelven amarillas es signo de que sus raíces están dañadas, si se le caen las hojas cuando aún el tallo está verde, que la planta tiene frío; y si a las hojas le salen manchas o las puntas se ponen de un tono marrón, entonces es que a la planta le faltan nutrientes.

