El nuevo 1984 gracias a la tecnología y a la estupidez humana
“Todos los comunistas tienen que comprender esta verdad: El poder nace del fusil”. - Mao Tse Tung (Shaoshan, Hunan, 26712/1893 - Pekín, 9/09/1976)
1984 es una novela escrita por George Orwell en 1949. La historia sigue a Winston Smith, un hombre que vive en una sociedad totalitaria controlada por el gobierno. El gobierno es conocido como 'El Partido' y es liderado por un líder místico y misterioso conocido como 'El Gran Hermano'. El Partido controla toda la información y la comunicación y utiliza tácticas de propaganda y vigilancia masiva para mantener a la población bajo control. El Partido también tiene una fuerza de seguridad conocida como la 'Policía del Pensamiento' que se encarga de perseguir y eliminar a cualquier persona que se considere una amenaza para el gobierno.
Los ministerios son instituciones gubernamentales que tienen diferentes responsabilidades y funciones en la sociedad totalitaria controlada por el gobierno. Hay cuatro ministerios principales en la novela:
• El ministerio de la Verdad: se encarga de la propaganda y de controlar la información. También es responsable de reescribir la historia y de controlar los medios de comunicación. Ojo, reescribir la historia. Si hoy una portada de ayer no interesa, se cambia para cambiar el relato de la historia.
• El ministerio de la Paz: se encarga de la guerra y de la seguridad nacional. Es responsable de la guerra constante que Oceanía mantiene con sus enemigos, los países de Eurasia y Estasia. El Ministerio de la Paz también es responsable de la propaganda de guerra y de mantener el miedo y el odio hacia los enemigos de Oceania entre la población.
• El ministerio del Amor: se encarga de la seguridad interna y de la represión de la disidencia. Es responsable de la policía política y de la represión del disenso y la disidencia en Oceanía. Es uno de los ministerios más temidos y poderosos del gobierno, y está encargado de la tortura, el interrogatorio y la eliminación de aquellos que se consideran enemigos del Partido.
• El ministerio de la Abundancia: se encarga de la economía y de la producción. Es un símbolo del poder absoluto del Partido y de su control total sobre la vida de las personas en Oceania. Aunque su nombre sugiere la promoción de la abundancia, en la realidad es una institución dedicada a controlar y limitar la producción y distribución de bienes y servicios para mantener el poder del Partido.
Cada ministerio tiene su propio edificio y su propia jerarquía de funcionarios, y todos ellos trabajan juntos para mantener el control del gobierno sobre la sociedad.
La neolengua es un idioma inventado que ha sido diseñado para controlar el pensamiento y la comunicación de la gente. Tiene su propio vocabulario y gramática y se ha diseñado para limitar la capacidad de la gente para expresar ideas críticas o subversivas y para hacer que sea más difícil para la gente pensar en términos abstractos o críticos. La neolengua se utiliza ampliamente en la novela como una herramienta de control y opresión por parte del gobierno.
La novela examina temas como la opresión política, la manipulación de la información y la vigilancia del gobierno.
Orwell escribió la novela en 1949, después de haber servido en la Guerra Civil española y haber visto de primera mano el ascenso del comunismo en Europa. En la novela, Orwell muestra cómo el socialismo y el totalitarismo pueden llevar a sociedades opresivas y autoritarias donde las personas carecen de libertad y donde se les impide expresarse o pensar de forma libre.
Esto no puede pasar
Oceanía es un país distópico descrito por Orwell, imposible implantarse una sociedad de este tipo, ¿o sí? La sociedad de 1949 no se parece en nada a la sociedad actual, pero hay algunos elementos para preocupar a esta sociedad dormida que es occidente:
El ministerio de la Verdad: es responsable de reescribir la historia y de controlar los medios de comunicación para asegurar que la población sólo reciba información que sea favorable al gobierno. El Ministerio de la Verdad también es responsable de la creación y difusión de propaganda a través de los medios de comunicación, y utiliza técnicas como la "doble verdad", en la que se dice que algo es cierto aunque se sepa que es falso, para mantener a la población bajo control.
La permeabilidad de las subvenciones a los medios de comunicación durante los últimos años (los medios no son sostenibles ya sin dinero público), la estructura accionarial de los grandes medios de masas, han hecho imposible saber la verdad de lo ocurrido por ejemplo en Ukrania, no solo desde que empezó la invasión rusa, sino desde 2014, cuando el Euromaidán dio un golpe de estado y el Gobierno de Ucrania empezó una guerra civil en las regiones de habla rusa: Donnets y Lugans.
Las redes sociales, han aplicado una censura intolerable desde la pandemia, evitando conocer mensajes contrarios al mainstream. Se han censurado cuentas de personas como Donald Trump, que aunque no sean mensajes muy valorables, es intolerable que se permitan otros y se censure al expresidente norteamericano.
Todos los medios repiten mantras como el del cambio climático, descarbonización (aún hoy imposible) o la rusofobia. Dan asco.
La neolengua: quien controla el lenguaje, controla el mensaje. El lenguaje inclusivo solo pretende limitar la capacidad de la gente para expresarse. Si se llevara al extremo seríamos incapaces de expresarnos, ya que al repetir -ellos, ellas, elles- se pierde la continuidad del mensaje. El lenguaje a lo largo del tiempo tiende a la economía para ser más certero. Si se pierde ese aspecto, se pierde parte del mensaje, pero sobre todo se pierde la capacidad de entender el mensaje.
Control total de la población: Pese a los mensajes woke que nos repiten como mantra, por si fuese poco, estamos a un paso de perder la anonimidad del dinero papel. El dinero papel es una de las pequeñas parcelas de intimidad personal que existe. La introducción del euro digital, nos va a llevar a perder esa pequeña parcela de libertad, ya que el banco central emitirá el dinero que irá directamente a nuestro monedero electrónico.
De este modo el propio banco central podrá saber la traza de nuestro dinero: qué hicimos, qué pagamos, etc. (https://www.youtube.com/watch?v=wZqdRKa0aXU).
También será dinero programable por lo que será posible hacerlo caducar, evitar que compremos determinadas cosas, incluso poder embargar sin necesidad de pedir permiso judicial. Perdido el acceso a nuestro dinero, nos habrán excluido de la sociedad. No es suficiente que tengan nuestro tráfico del móvil (https://www.youtube.com/watch?v=NPE7i8wuupk), nuestra imagen múltiplemente grabada en miles de cámaras en las calles de nuestras ciudades.
La libertad está en juego. El camino que describe 1984 ha comenzado y está cada vez más cerca.





















