Lo mejor: la bajada de la prima de riesgo y la subida de la Bolsa por tercera semana consecutiva
Las multitudinarias protestas contra la política de ajustes del Gobierno hoy en Madrid vaticinan un otoño caliente y cierran una semana en la que España anunciaba ante el Eurogrupo un plan de reformas para cumplir con la Unión Europea.
Han sido ocho las marchas ciudadanas convocadas por el centenar de organizaciones sindicales y sociales que integran la Cumbre Social, que, en su manifiesto final, ha exigido al Gobierno que someta a referéndum la posible decisión de pedir un rescate, una medida de "tal trascendencia" que no puede tomar "por sí solo".
En el manifiesto tras la manifestación se advierte de que el rescate, de llevarse a cabo, supondrá nuevas condiciones y recortes que "amenazan con desbaratar lo poco que se mantiene en pie" del sistema de protección social.
Las protestas se celebran un día después de que en Nicosia, en la reunión informal de ministros de Finanzas de la zona euro (Eurogrupo), España anunciara un plan nacional de reformas para cumplir las recomendaciones de la UE.
El ministro de Economía, Luis de Guindos, hablaba de "anuncios importantes en los próximos días" con respecto al compromiso del Gobierno de cumplir el objetivo de déficit del 6,3% del PIB este año y las reformas estructurales.
Pero fue el vicepresidente económico del Ejecutivo comunitario, Olli Rehn, quien informaba en la rueda de prensa posterior a la reunión de que el Gobierno de Mariano Rajoy adoptará "antes de fin de mes un plan nacional de reformas basado en las recomendaciones de la UE con compromisos muy claros y un calendario preciso".
De Guindos reiteraba el "pleno compromiso" del Gobierno con el cumplimiento del objetivo de déficit y aunque no daba detalles del plan de reformas explicaba que el Consejo de Ministros pretendía aprobarlo en su última reunión de septiembre y que se trata de fomentar el crecimiento económico y la competitividad.
A la reunión del Eurogrupo ha seguido el Ecofin, en el que los ministros de Economía de la UE han analizado por primera vez la propuesta de la Comisión Europea para crear un supervisor bancario único para la zona euro.
Una "buena semana para Europa y para el euro", según han coincidido la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro italiano, Mario Monti, quienes conversaban ayer por teléfono sobre los últimos acontecimientos en la zona euro.
Una semana en la que el Tribunal Constitucional alemán daba luz verde a la ratificación por su país al tratado por el que se crea el Mecanismo Europeo de Estabilidad, el fondo de rescate que puede resultar clave para ayudar a España.
Y en la que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, afirmaba que la zona euro está en vías de "normalización" y aplaudía los esfuerzos reformistas de España e Italia, una semana después de anunciar un programa de compra ilimitada de bonos soberanos bajo una estricta condicionalidad.
En España, abrió la semana una entrevista de Mariano Rajoy con TVE -la primera a una televisión desde que llegó a la Presidencia-, en la que el presidente del Gobierno aseguraba que las pensiones serán la única partida presupuestaria que no piensa tocar.
Además, confiaba en que "todo el mundo sea razonable", en referencia a las eventuales condiciones que podrían establecer los socios europeos a España si finalmente solicita acogerse al programa de compra de deuda soberana del BCE.
Su tercera semana de ganancias encadenaba la bolsa española que subía el 3,45% -lo que la sitúa en niveles de abril-, gracias al anuncio de la Reserva Federal de Estados Unidos de una nueva ronda de estímulo económico -con una inyección masiva de liquidez.
El anuncio de la Reserva Federal y los acuerdos del Eurogrupo incidían también en la prima de riesgo, que al final de la semana se colocaba por debajo de los 400 puntos.
Han sido ocho las marchas ciudadanas convocadas por el centenar de organizaciones sindicales y sociales que integran la Cumbre Social, que, en su manifiesto final, ha exigido al Gobierno que someta a referéndum la posible decisión de pedir un rescate, una medida de "tal trascendencia" que no puede tomar "por sí solo".
En el manifiesto tras la manifestación se advierte de que el rescate, de llevarse a cabo, supondrá nuevas condiciones y recortes que "amenazan con desbaratar lo poco que se mantiene en pie" del sistema de protección social.
Las protestas se celebran un día después de que en Nicosia, en la reunión informal de ministros de Finanzas de la zona euro (Eurogrupo), España anunciara un plan nacional de reformas para cumplir las recomendaciones de la UE.
El ministro de Economía, Luis de Guindos, hablaba de "anuncios importantes en los próximos días" con respecto al compromiso del Gobierno de cumplir el objetivo de déficit del 6,3% del PIB este año y las reformas estructurales.
Pero fue el vicepresidente económico del Ejecutivo comunitario, Olli Rehn, quien informaba en la rueda de prensa posterior a la reunión de que el Gobierno de Mariano Rajoy adoptará "antes de fin de mes un plan nacional de reformas basado en las recomendaciones de la UE con compromisos muy claros y un calendario preciso".
De Guindos reiteraba el "pleno compromiso" del Gobierno con el cumplimiento del objetivo de déficit y aunque no daba detalles del plan de reformas explicaba que el Consejo de Ministros pretendía aprobarlo en su última reunión de septiembre y que se trata de fomentar el crecimiento económico y la competitividad.
A la reunión del Eurogrupo ha seguido el Ecofin, en el que los ministros de Economía de la UE han analizado por primera vez la propuesta de la Comisión Europea para crear un supervisor bancario único para la zona euro.
Una "buena semana para Europa y para el euro", según han coincidido la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro italiano, Mario Monti, quienes conversaban ayer por teléfono sobre los últimos acontecimientos en la zona euro.
Una semana en la que el Tribunal Constitucional alemán daba luz verde a la ratificación por su país al tratado por el que se crea el Mecanismo Europeo de Estabilidad, el fondo de rescate que puede resultar clave para ayudar a España.
Y en la que el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, afirmaba que la zona euro está en vías de "normalización" y aplaudía los esfuerzos reformistas de España e Italia, una semana después de anunciar un programa de compra ilimitada de bonos soberanos bajo una estricta condicionalidad.
En España, abrió la semana una entrevista de Mariano Rajoy con TVE -la primera a una televisión desde que llegó a la Presidencia-, en la que el presidente del Gobierno aseguraba que las pensiones serán la única partida presupuestaria que no piensa tocar.
Además, confiaba en que "todo el mundo sea razonable", en referencia a las eventuales condiciones que podrían establecer los socios europeos a España si finalmente solicita acogerse al programa de compra de deuda soberana del BCE.
Su tercera semana de ganancias encadenaba la bolsa española que subía el 3,45% -lo que la sitúa en niveles de abril-, gracias al anuncio de la Reserva Federal de Estados Unidos de una nueva ronda de estímulo económico -con una inyección masiva de liquidez.
El anuncio de la Reserva Federal y los acuerdos del Eurogrupo incidían también en la prima de riesgo, que al final de la semana se colocaba por debajo de los 400 puntos.



