María Dolores Dancausa es la consejera delegada de Bankiner
El Grupo Bankinter cerró 2022 con un resultado antes de impuestos de 785 millones de euros que, comparado con la misma cifra del ejercicio anterior, supone un alza del 46,3%. Por su parte, el beneficio neto fue de 560,2 millones de euros un 28,1% más, y ello a pesar de que en 2021 todavía se incluyeron cuatro meses de ingresos de la aseguradora Línea Directa.
Los diferentes ratios e indicadores acompañan esa fortaleza del negocio. Así, el ROE (rentabilidad sobre recursos propios) se sitúa en el 12%, frente a un 9,6% del año anterior que no incluye la plusvalía extraordinaria de Línea Directa; y con un ROTE en el 12,7%. Y la eficiencia mejora hasta el 44%, o el 40,5% para el caso de España. Todas estas cifras se mantienen entre las mejores del sector a nivel europeo.
En cuanto a la solvencia, la ratio de capital CET1 fully loaded sube hasta el 12%, muy por encima del requerimiento mínimo que ha establecido para Bankinter el BCE para todo 2023, que es del 7,726%, el mismo que el año anterior.
De forma paralela, Bankinter mantiene controlado su nivel de morosidad, a pesar de un empeoramiento del entorno macroeconómico, con una ratio que se reduce hasta el 2,10% frente al 2,24% de hace un año, y con una cobertura fortalecida que llega hasta el 66,3% desde el 63,6% de diciembre de 2021.
En lo que se refiere a la liquidez, Bankinter conserva un gap comercial negativo, al disponer de un volumen superior de depósitos que de créditos, un 102,8%, destacando a la vez que la entidad no cuenta para este año con vencimientos de emisiones mayoristas.
Los activos totales del Grupo se mantienen, al 31 de diciembre de 2022, en términos similares a los del año precedente: 107.507 millones de euros.
Por lo que se refiere a la inversión crediticia a clientes experimenta un crecimiento del 9,1% respecto a la misma cifra de 2021, hasta los 74.243,4 millones de euros.
Atendiendo solo a los datos en España, la cartera de inversión se incrementa un 5,3%, seis veces superior a la media de crecimiento del sector, según datos a noviembre del Banco de España. En otras geografías el crecimiento es mucho más acentuado: un 15% más en el caso de Portugal, mientras que Irlanda duplica su saldo de préstamos.
En cuanto a los recursos minoristas de clientes cierran el año en 75.164,3 millones de euros, lo que supone un alza del 3,7% respecto a 2021 en un entorno de alta competencia entre las entidades.







