
La Consejería de Salud ofrece una serie de consejos a la población para que se proteja de las bajas temperaturas al entrar la Región en el nivel 3 de riesgo que contempla el Plan Nacional de actuaciones preventivas por bajas temperaturas.
Entre estos consejos destaca la importancia de ventilar las estancias donde se utilicen braseros o chimeneas para evitar la acumulación de dióxido de carbono y apagar las estufas eléctricas y de gas durante la noche. También conviene tener en cuenta que varias capas de ropa fina protegen más que una sola gruesa, al formar cámaras de aire aislante entre ellas.
Este lunes, el Plan Nacional de actuaciones preventivas por bajas temperaturas ha activado el nivel 3 de riesgo en la Región. Una vez emitida esta alerta, la Comunidad transmite la información que se indica desde este protocolo e intensifica la información a la población, a profesionales sanitarios y a personas y colectivos más vulnerables.
Se aconseja ventilar la casa al menos dos veces al día, durante 15 minutos cada una de las veces, para asegurar la renovación del aire y no tomar medicamentos sin receta médica puesto que algunos medicamentos precipitan los problemas derivados de la exposición al frío.
También se recomienda llevar una alimentación variada y consumir diariamente fruta, beber líquidos aunque no tenga sed, sobre todo agua y bebidas calientes, y evitar el consumo de alcohol, ya que disminuye la sensación de frío.
Mantenerse siempre bien informado sobre las previsiones meteorológicas antes de salir de casa es importante para prepararse ante las inclemencias del tiempo.
Aunque cualquier persona puede sufrir un problema relacionado con las bajas temperaturas, hay que prestar mayor atención a las personas que puedan estar en situación de vulnerabilidad ante el frío. En caso necesario, contactar con su profesional sanitario.
Se recomienda la vacunación contra la gripe en personas mayores de 65 años y en las que padecen alguna enfermedad crónica (cardiopulmonar, metabólica e inmunodeprimidos).
En el exterior, respirar por la nariz y no por la boca, ya que el aire se calienta al pasar por las fosas nasales y así disminuye el frío que llega a los pulmones y extremar la precaución en caso de hielo en las calles, ya que un elevado porcentaje de lesiones relacionadas con el frío tiene que ver con caídas al resbalar sobre placas de hielo.


