
Las técnicas de los hackers para vulnerar cuentas online van aumentando su sofisticación, lo que obliga a aumentar también el nivel de seguridad digital para ir siempre un paso por delante de sus ciberataques. Todo el mundo quiere hacerse con las mejores ofertas de Amazon, pero nadie quiere que los datos de su tarjeta de crédito se filtren en la dark web. Y esto requiere de medidas de ciberseguridad más robustas.
Una de las primeras medidas que debemos adoptar para proteger nuestras cuentas es el uso de contraseñas fuertes. Este tipo de contraseñas son casi imposibles de adivinar y de recordar, y por eso se hace cada vez más necesario contar con los servicios de un gestor de contraseñas que las almacene de forma cifrada, las introduzca por nosotros en las plataformas digitales y nos alerte en el caso de que debamos cambiar alguna de ellas.
La contraseña es la primera barrera de protección de nuestras cuentas online, y por eso debe ser lo más robusta posible. Pero también debemos asegurarnos de implementar un segundo requerimiento de acceso con un sistema de verificación en dos pasos. Estos sistemas pueden funcionar mediante SMS –aunque esto es muy poco seguro–, mediante una app de autentificación, mediante una ‘llave digital’ o usando un sistema de verificación biométrica.
Ventajas y desventajas de los sistemas de verificación biométrica
En este último ámbito, se nos abre un amplio abanico de opciones que apuntan ya a una especie de futuro ‘cyberpunk’ donde haremos los pagos con una lectura del iris, así como entrar en casa con la lectura de nuestra huella dactilar.
‘Cyberpunk’ o no, lo cierto es que los sistemas de verificación biométrica ya están aquí, funcionan, y te ofrecen un grado de seguridad muy superior al de una simple contraseña o un SMS que puede ser leído por la mitad de las apps de tu smartphone.
Actualmente, hay cuatro grandes tipos de verificación biométrica que puedes utilizar para gestionar tu acceso a diferentes cuentas online. Sin embargo, no todos funcionan de igual forma, ni son igual de útiles. Por ejemplo:
Huella dactilar
El escáner de la huella dactilar es uno de los métodos de verificación biométrica más extendidos en todo el mundo, y es el más popular entre los usuarios de teléfonos Android. A su favor tiene que funciona realmente bien y es sencillo de implementar en un smartphone. En su contra, que los datos de tu huella dactilar pueden caer en malas manos.
- Ventajas: Fácil de usar, muy confiable, muy extendido.
- Desventajas: Las Big Tech o los gobiernos pueden hacerse con tu huella dactilar.
Identificación facial
Entre quienes tienen un iPhone, el método de identificación facial es el más popular gracias al gran funcionamiento del FaceID. Resulta sorprendente apuntar el teléfono a tu cara y ver cómo se desbloquea en un segundo. Lo que no es tan agradable es que tu nombre aparezca encima de tu cabeza cuando te graban desde una cámara de videovigilancia.
- Ventajas: Funciona a la perfección, viene por defecto en los iPhones.
- Desventajas: Se puede usar para el control de masas. Un ladrón puede desbloquear tu teléfono apuntando hacia tu cara.
Lectura del iris
Todos hemos visto muchísimas películas de ciencia ficción donde una lectura del iris de la protagonista permite abrir una enorme puerta de acero que da acceso a la sala de control de una nave espacial. O algo así. Lamentablemente, todavía estamos bastante lejos de la implementación masiva de sistemas de lectura del iris en el ámbito digital.
- Ventajas. Se ve genial en las películas. Tiene un alto grado de precisión.
- Desventajas. Es muy caro de implementar. No es viable a corto plazo.
Reconocimiento de la voz
Aunque a veces se equivoca, tu asistente virtual de confianza –Alexa, Google Home, Siri– tiende a saber quién eres cada vez con más frecuencia por el tono de tu voz. El uso masivo de estos dispositivos en todo el mundo está mejorando a pasos de gigante el alcance de esta tecnología, que podría estar operativa muy pronto como sistema de ciberseguridad.
- Ventajas. Es bastante cómodo. Tiene un buen regusto a ciencia ficción.
- Desventajas. Aún no es del todo confiable. Es sencillo falsificar una voz.
En definitiva
Por el momento, parece que nos tendremos que conformar con la lectura de huellas digitales y la identificación facial para desbloquear el NFC del teléfono. Es un buen comienzo, pero recuerda seguir utilizando contraseñas robustas y mantén siempre activa tu verificación en dos pasos. Todavía falta algo de tiempo antes de que puedas pagar tu café con una lectura del iris como si estuvieras en Blade Runner.



