La garza real es un animal que frecuenta los ríos y embalses, además de las balsas de riego
La Región de Murcia ha detectado el primer positivo por gripe aviar. Según informa hoy el periódico La Opinión, el ejemplar afectado es una garza real localizada en la pedanía murciana de Sucina; y el caso ha sido confirmado por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete, que ha encontrado muestras en este animal del virus H5N1. Al mismo tiempo, el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre ‘El Valle’ analiza otros posibles 30 casos.
Desde que en 2021 comenzara a extenderse la presencia de este virus por Europa, las autoridades sanitarias han ordenado el sacrificio de millones de aves, tanto salvajes como domésticos en granjas. Recientemente, también se ha detectado este virus en mamíferos del continente americano.
En España, hasta ahora eran trece las comunidades autónomas que habían notificado la presencia de esta enfermedad animal. Con el caso detectado en Sucina ya son catorce las regiones.
El temor en el ministerio de Agricultura y Ganadería es que el virus se extienda a los criaderos de aves de corral, y en enero del pasado año se ordenó el encerramiento de los animales en las granjas de Cartagena, Lorquí, Mazarrón, Molina de Segura, San Pedro del Pinatar, San Javier, Los Alcázares y Torre Pacheco, ante un alto riesgo de contagio.
Según informó horas después la consejería de Agricultura, desde que se detectó el caso de la garza el 28 de noviembre no se ha vuelto a registrar ningún caso, por lo que se calificó de un caso aislado y en un ave silvestre. Aún así se incrementaron los controles realizados en las granjas.
En caso de detectar un caso en aves de corral se inmoviliza de manera inmediata la explotación afectada desde el momento de la sospecha, se sacrifican y eliminan los cadáveres, pienso y demás materias que pudieran vehicular el virus, se rastrea el posible origen del foco y explotaciones en riesgo por movimientos de personas y vehículos. Además se establece una zona de restricción alrededor del foco de tres kilómetros como zona de protección y entre tres y diez kilómetros. de zona de vigilancia.
En España, durante 2022, se detectaron un total de 76 focos en aves silvestres y 36 en avicultura industrial.

