Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

ENTRE TÚ Y YO

El amor propio como base para nuestros deseos 

Airam Marco Viernes, 03 de Marzo de 2023 Tiempo de lectura:

 

Todo deseo lleva su proceso de creación. Pues ese proceso implica un trabajo interno contigo misma. Y esto no quiere decir que no vaya a darse. Simplemente que todo tiene sus tiempos divinos y necesita de una transformación en tu interior para materializarse. 

 

Esto puede ser doloroso y al ego puede tocarle las narices. Pero es así, todo tiene un proceso de transformación en nuestro interior y unas acciones en el exterior, sumado a un tiempo divino.

 

Y aceptar eso desde la humildad nos entrega calma y nos devuelve nuestro poder. Nos conecta al deseo desde un lugar genuino y de gozo. Y nos quita la presión y los deberías.

 

Todas las personas de forma más o menos consciente estamos en un viaje hacia nuestros deseos y muchos valientes hacia los deseos del alma.

 

Muchas veces, cuando el ego y la sombra (heridas, miedos, creencias limitantes, etc.) entran en acción el camino del deseo se nubla y tambaleamos, perdemos el foco y la energía del deseo se disipa. Aunque sigue pulsando en nuestro interior con fuerza, pero le ponemos energía de duda y le cuesta avanzar. Aunque siempre encuentra formas de decirnos -Eh, aquí estoy-.

 

Hay algunos deseos que ya hemos materializado en este plano porque hemos encarnado el proceso de transformación alquímica de todos nuestros cuerpos que requiere eso. Y otros se están dando. Recuerda, todo lleva su proceso.

 

¿Recuerdas como fue el proceso?

 

Proceso = trabajo interior alienado + acciones concretas + un tiempo divino.

 

A día de hoy, mis deseos siguen siendo sustrato para mí expansión y evolución como alma porque son fuego de transformación.

 

Hay deseos que ya han llegado (no por magia, ni por petición al universo, sino por un trabajo profundo en mi) y otros que están en camino y aún me piden más proceso.

 

Te cuento esto para recordarte que todo tiene sus tiempos y porque cuando hablamos desde la honestidad y la vulnerabilidad, así como la autenticidad nos conecta con nuestra divina esencia y nos expande más como red.

 

Y así con todo, todo tribu.

 

La base fundamental para sostener todo este proceso es crear unos cimientos sólidos que cada vez vayan siendo más grandes de amor propio. 

 

El amor propio es la medicina para tu cuerpo, para tu alma, para todo lo que te forma. Es la base para todas tus creaciones y procesos y la raíz desde donde moverte de forma amable contigo y con el mundo.

 

Vivir en amor propio es reconocerme como el ser más importante para mí y desde ese lugar podré reconocer que cada uno es lo más importante para sí mismo y amarlos y respetarlos desde ese espacio amoroso.

 

Ámate siempre, eres tu mayor regalo. Cultiva tu amor propio, con consciencia y dedicación pues gracias a entregarte a él el color de tu vida cobrará tonos más vivos. Y cuando vengas los más apagados, podrás abrazarte de forma compasiva sin caer en el victimismo o en algo que no te haga bien.

 

Eres tu relación más importante. Cada 14 de febrero, cada día y cada instante.

 

No necesitas que esté todo sanado ni como deseas, para amarte.


Amarte no significa que está todo dentro de ti lleno de luz, libre de dolor o perfecto. Sino que te conoces, reconoces tu historia y abrazas tu luz y tu sombra.

 

Y es justamente cuando empiezas a amarte que empiezas a reconocer tu sombra y darle su lugar.

 

Tienes una meditación de regalo de amor propio con motivo de mi 30 cumpleaños. 

 

Escríbeme por IG @airammarco y te la comparto. 

 

Con amor, Airam Marco

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.