
Cuando vas a una feria como el Mobile World Congress (MWC), en Barcelona, te das cuenta de muchas cosas. Al menos eso me ocurrió a mí la semana pasada en una edición que ya ha recuperado la alegría. Desde las multinacionales muy grandes hasta las StartUps más pequeñas. Poquitas empresas españolas, eso es verdad. Un ecosistema que va de todo tipo de tecnologías. Como debe ser.
Que estamos en el momento más crucial para innovar y transformar el país, está fuera de toda duda. Y que tenemos a mucha compañías que pueden hacerlo posible, también. Y allí estaban todas, mostrando sus últimas tecnologías. Que si satélites para comunicaciones 5G; que si metaverso para educación; que si hologramas para presencia remota; que si sensores en el campo para que se comuniquen las plantas con el agricultor; que si realidad inmersiva o incluso, pásmense, la tecnología 6G, que tienen pinta de cambiar el paradigma de la utilidad de las antenas de comunicación para que hagan un poco de todo. Empresas americanas y asiáticas. También algunas europeas que están a un nivel importante en cuanto a competencia tecnológica. Herramientas, en definitiva, para empezar a transformar el país.
Y cuando crees que vas a salir satisfecho, es cuando las empresas te muestran una realidad que les afecta a todas. Algo fundamental para desarrollar sus proyectos y para facilitarnos la vida a todos los españoles. Me refiero a los perfiles tecnológicos que necesitan incorporar las empresas. Empleados de aquí, formados aquí y con ganas de quedarse aquí para ayudar. Y con sueldos muy importantes sin tener que ser un premio Nobel. Sólo las ganas de aprender y el compromiso de aportar a proyectos de Ciberseguridad, Cloud o IA. Las nuevas tecnologías que ya empiezan a ser cada vez menos nuevas, pero que necesitan personas emprendedoras para desarrollarlas. Pero ojo, emprendedoras y formadas. Resulta curioso que estudiar una carrera o una formación profesional de carácter tecnológico te garantiza un buen trabajo y un buen sueldo para muchos años, y que no haya demanda. Desde que empecé a impartir clases en la Universidad, hace ya más de veinte años, cada vez son menos los alumnos de carreras tecnológicas y cada vez hay más empresas en ese ámbito, y no sólo las que se muestran en el MWC. Que los stands cuestan una pasta.
Hoy conocía de una startups cercana que cierra la persiana. Y no es por la pandemia. Es que no es fácil y no podemos echar la culpa a la formación, la capacidad de gestión y el ADN emprendedor de sus socios fundadores. Es que, igual, también andaba buscando perfiles tecnológicos. Y mira que tenemos centros de formación a todos los niveles y muy buenos. Será por cursos. Que nos nos falte de ná!

