
El cambio de hora dos veces al año tiene, en teoría, los días contados: tras realizar una consulta pública a los ciudadanos y hacer un balance de sus implicaciones, todo apunta a que se abolirá el cambio semestral, con lo que ya no habrá que adelantar ni retrasar los relojes... pero ese momento, que parecía inminente antes de la pandemia, aún no ha llegado... y todavía habrá que esperar. El hecho cierto es que, este fin de semana, una vez más toca cambiar la hora: en la madrugada de domingo 26 de marzo nos toca adelantar el reloj, con lo que perdemos una hora de sueño.
Una cuestión polémica
El Parlamento Europeo aplazó en su momento la supresión del cambio horario a 2021, aunque los países deberían haber definido sus preferencias antes de abril de 2020. Pero el momento de la decisión sigue dilatándose en el tiempo: de entrada, la crisis provocada por el coronavirus, y después las complicadas circunstancias europeas han retrasado las cosas… Además, ¿qué horario elegir? Esa es la cuestión.
Cómo nos afecta el cambio de hora
En cualquier caso, dejando a un lado los criterios económicos, de sostenibilidad o de consumo energético con los que se justifica el adelanto o el atraso del reloj dos veces al año, en la madrugada del 25 al 26 de marzo, todos los europeos deberemos adelantar una hora nuestros relojes: a las 02:00 horas serán las 03:00 (en Canarias, a las 2:00 será la 1:00). Lo cierto es que este cambio de hora puede suponer para nuestro organismo un ligero desajuste, que normalmente no tiene consecuencias para la salud. Ese desajuste entre nuestro ritmo biológico interno y la distinta exposición a la luz natural se resuelve espontáneamente.
Aun así, de manera transitoria, hay personas que pueden sufrir alteraciones del estado de ánimo. En algunos casos (quien sufra migrañas, por ejemplo) también sentirán cambios en la frecuencia e intensidad de los síntomas.
Diez consejos para dormir mejor con el cambio de hora
- Procura mantener un horario regular de sueño: acuéstate y levántate siempre a una hora parecida (también en fines de semana)
- Duerme las horas que necesites para estar fresco durante el día: ni más ni menos
- Si eres aficionado a las siestas, ten en cuenta que son mejores las que duran 20 minutos o menos
- Haz ejercicio regularmente, pero nunca justo antes de meterte en la cama o te costará conciliar el sueño
- No consumas bebidas estimulantes (café, té, refrescos de cola, alcohol...) en las 4-6 horas anteriores al momento de acostarte
- No cenes demasiado: es mejor una cena ligera al menos 2 horas antes de dormir
- Prepara un ambiente de sueño apropiado: oscuro, silencioso, de temperatura agradable y bien ventilado
- Descansa sobre un colchón cómodo: ni muy rígido ni muy blando
- Si tienes problemas para conciliar el sueño, no lo fuerces: evita mirar el reloj, vete a otra habitación y relájate (por ejemplo leyendo) hasta que te pesen los párpados
- En el mercado hay diversos productos para dormir, plantas medicinales, medicamentos, suplementos.... que puedes adquirir sin necesidad de receta médica. Infórmate aquí de los mejores productos para dormir.





