Cristina Herrero, presidenta de la AIReF, durante la presentación del informe
La Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) ha actualizado el escenario macroeconómico y mantiene su previsión de crecimiento del PIB real para el año 2023 en el 1,6%, frente al 5,5% observado en 2022 y sitúa en el 6,5% el crecimiento nominal, frente al 10% del año anterior. Por un lado, las expectativas de crecimiento global se están revisando al alza y se están moderando los precios de las materias primas energéticas en los mercados internacionales. Por otro, las condiciones de financiación continúan endureciéndose y se espera una mayor traslación de los aumentos pasados de los tipos de interés a la economía real en la segunda mitad de 2022. En este contexto, la previsión para 2023 se mantiene inalterada en el 1,6%.
En el ámbito de los precios, la AIReF estima en 2023 una variación del índice de precios de consumo del 4% y un 4,8% en el caso del deflactor del PIB. Los productos energéticos presentan tasas de variación negativas, pero persisten elevadas tasas de inflación en los alimentos, los bienes industriales y los servicios que reflejan una paulatina traslación de los incrementos de costes pasados. Los salarios, por su parte, mantienen tasas moderadas.
En cuanto al escenario fiscal, la AIReF estima para su escenario central un déficit de las administraciones públicas del 4,2% del PIB en 2023, tres décimas por encima de la tasa de referencia fijada para 2023. Esta revisión incrementa la previsión de déficit 9 décimas de PIB respecto al informe de octubre, que no contemplaba la prórroga de las medidas aprobadas desde 2021 para paliar los efectos de la crisis energética y las nuevas medidas.
El incremento de déficit por las medidas es de 1% del PIB para 2023 (reducción de la imposición sobre la energía, reducción del IVA a determinados alimentos, incremento de gastos de la bonificación al carburante al sector del transporte y otra serie de medidas de carácter sectorial y de ayuda a particulares). Por su parte, los cambios en el escenario macroeconómico reducen el déficit en 2 décimas por la mejora de la recaudación y el efecto denominador por un mayor nivel de PIB en términos nominales para 2023. Por último, la incorporación de la última información disponible conduce a un aumento de la previsión del déficit de una décima de PIB respecto a octubre. Por un lado, la evolución de los ingresos ha sido más positiva de lo esperado en el Impuesto sobre Sociedades y, en menor medida, en el IRPF y las cotizaciones sociales. En cambio, los últimos datos de ejecución presupuestaria conducen a un incremento de la previsión del gasto en intereses, los consumos intermedios y la inversión.
Respecto a 2022, el déficit se reducirá en 6 décimas. La retirada progresiva de las medidas contra la covid reduce el déficit en 1 décima en 2023 y el coste de las medidas aprobadas hasta la fecha para paliar el efecto de la crisis energética y de precios en 2023 es inferior al de 2022, lo que reduce cinco décimas más el déficit. Por el contrario, la revalorización de las pensiones con el IPC de 2022, 8,5%, eleva el déficit un punto. La evolución subyacente del resto de gastos e ingresos supone una reducción del déficit de ocho décimas de PIB, a lo que hay que añadir 2 décimas adicionales por el impacto de las medidas de ingresos incluidas en el Plan Presupuestario.
En 2023, los ingresos crecerán un 6,4%, situándose en el 42,5% del PIB, 44% incluyendo los ingresos de fondos europeos (PRTR). Este nivel sería 1 punto de PIB inferior a lo previsto en el informe anterior. Por su parte, los gastos se situarán en 2023, sin incluir el PRTR, en el 46,7%, frente al 46,8% previsto en el informe anterior. Incluyendo el PRTR, el gasto se situará en el 48,3% del PIB.
Saldo por administraciones
La AIReF prevé para la administración central un déficit del 3,5% del PIB en 2023, lo que supone un incremento de 5 décimas respecto a la previsión anterior. También eleva dos décimas el déficit de las comunidades autónomas, hasta el 0,3% del PIB y reduce tres décimas el superávit de las corporaciones locales, que acabarán el año con un superávit del 0,2% del PIB.



