
Iberdrola ha ganado en el primer trimestre del año 1.485 millones de euros, un 40% más que el año anterior, y ha tenido un Ebitda de 4.064 millones de euros. Este resultado viene impulsado por la recuperación de los déficits comerciales acumulados en el Reino Unido.
Entre enero y marzo, las ventas totales han sido 15.460,6 millones, un 27% más, y la compañía ha realizado unas inversiones de 10.400 millones, lo que supone un 9% más que el mismo periodo del año anterior. El 91% de la inversión se ha destinado a renovables -4.600 millones de euros, de los que un 30% correspondió a eólica marina- y a redes inteligentes -4.800 millones- para acelerar la electrificación y fomentar la autonomía energética.
Este trimestre ha venido marcado por nuevas alianzas y rotación de activos para impulsar la electrificación con energías limpias. En las últimas semanas, la compañía ha cerrado un acuerdo amistoso para vender el 60% del negocio de México por 6.000 millones de dólares -unos 5.500 millones de euros aproximadamente-.
En los tres últimos meses, Iberdrola ha reforzado su balance con más de 1.300 millones de euros de financiación, con condiciones favorables. En este momento cuenta con una liquidez de casi 21.000 millones de euros, lo que le permitiría cubrir 22 meses de necesidades financieras sin recurrir al mercado. En un contexto inflacionista, el 74% de la deuda se encuentra a tipo fijo, con una vida media que supera los seis años.







