Tienes activado un bloqueador de publicidad

Intentamos presentarte publicidad respectuosa con el lector, que además ayuda a mantener este medio de comunicación y ofrecerte información de calidad.

Por eso te pedimos que nos apoyes y desactives el bloqueador de anuncios. Gracias.

ENTRE TÚ Y YO

El hombre mosca

Paco López Mengual Viernes, 26 de Mayo de 2023 Tiempo de lectura:

 

Como la mayoría de capitales españolas, Murcia también pudo jactarse de tener uno de esos grandes y glamurosos hoteles en donde hospedarse los artistas, nobles, intelectuales y toreros que visitaban la ciudad: el Hotel Reina Victoria. Desde el Marajá de Kapurthala a Ernest Hemingway, pasando por Antonio Machín, Ava Gardner o Manolete, se hospedaron en una de sus lujosas habitaciones.

 

Durante los 87 años en los que permaneció abierto el establecimiento, sus terrazas, restaurante y bar fueron lugar de encuentro de los miembros de la alta sociedad murciana. Allí se celebraban conciertos de piano, recitales poéticos, bailes… También en sus salones se organizaban pases de moda y hasta demostraciones comerciales de increíbles artículos milagrosos de la época, como crecepelos o ungüentos curatodo.

 

En 1927, una multitud se concentró ante la fachada del Reina Victoria para asistir al desafío propuesto por el acróbata portugués Néstor López, conocido mundialmente por El hombre mosca. Su pretensión era escalar, sin cuerdas ni arneses, sólo utilizando sus manos y sus pies, la fachada de uno de los edificios más emblemáticos de Murcia.

 

Néstor López se había iniciado en esta actividad de niño. Según contaba, desde muy jovencito debía trepar por el muro que cercaba su quinta familiar, en Oporto, para poder bañarse en las aguas del Duero. Un día, ante los ojos atónitos de todos los que allí se encontraban, trepó por los sillares del famoso puente de San Luis hasta alcanzar lo más alto. Tras recibir un entusiasta aplauso de los cientos de porteños que contemplaron la hazaña supo que su vocación era la de acróbata. Sólo unos meses después, en presencia del mismísimo Presidente de la República Portuguesa, el joven Néstor trepó hasta lo alto de la Torre de los Clérigos de Oporto, que con sus 76 metros está considerada como la más alta de Portugal. A partir de ahí, comenzó a viajar por el mundo haciendo gala de su pericia: Madrid, Berlín, París, Lisboa, Bruselas..., hasta llegar a Murcia.

 

Ese día, una multitud se concentró frente a la fachada del hotel Reina Victoria para contemplar la hazaña del famoso acróbata. Además, alardeando del “más difícil todavía”, El hombre mosca portaría una silla con la que ir descansando, en un temerario equilibrio a dos patas, sobre los ajustados salientes del ladrillo.

 

Como era de esperar, y ante los ojos atónitos de miles de murcianos, logró su apuesta, recibiendo una enorme ovación al posar triunfante, de pie, sobre el más alto pináculo del tejado. Y lo hizo elegantemente vestido, sin redes ni trampas, como meses antes lo había conseguido con enorme éxito en representativos edificios de grandes ciudades del mundo. Quien presenció aquel espectáculo, de casi una hora de duración y lleno de momentos tensos, ya no lo olvidaría el resto de su vida.

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.