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ENTRE TÚ Y YO

¿Cómo saber si estoy cuidando bien a mi neonato?

HOSPITAL VETERINARIO UNIVERSIDAD DE MURCIA Miércoles, 31 de Mayo de 2023 Tiempo de lectura:

 

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Alberto Acosta Urbano. Veterinario

 

El periodo neonatal, tanto en perros como en gatos, es aquel comprendido desde la fecha de nacimiento hasta las dos primeras semanas de vida, mientras que el periodo pediátrico comprende desde ese momento hasta la pubertad. En el periodo neonatal, el organismo de nuestro cachorro/gatito sufrirá cambios importantes, fundamentalmente asociados a la maduración de todos sus órganos, así como los sistemas respiratorio, renal, hepático, cardiaco, gastrointestinal, inmunológico….

 

Lo primero a tener en cuenta para el correcto manejo de estos animales, es conocer, si es posible, su procedencia. Será diferente si conocemos el estado de sus padres (si están correctamente nutridos, vacunados y desparasitados) si es un animal huérfano de procedencia desconocida. En el primer caso, se puede intentar que la madre amamante y cuide, bajo el control del propietario, a los cachorros. Delegaremos en ella la toma de alimento y la estimulación para que los neonatos puedan defecar y miccionar. Se deberá controlar que la madre tenga siempre comida y agua a libre disposición. Cualquier rechazo de la madre hacia los cachorros o no ganancia de peso diario de los neonatos deberá ser motivo de consulta en un centro veterinario.

 

[Img #97730]En el otro caso, el de un animal huérfano, deberemos tener las siguientes consideraciones. Si el animal muestra algún síntoma compatible con enfermedad (párpados y nariz con mucosidades, diarreas o estreñimiento, presencia de parásitos externos como pulgas, entre otros…) deberemos acudir a nuestro centro veterinario de confianza para que el animal sea valorado y poner un tratamiento acorde a la enfermedad si es necesario. Por otro lado, si el animal aparenta estar sano, los puntos clave a tener en cuenta son el control de la temperatura corporal y la toma correcta alimento. De cara a la temperatura, debemos ser conscientes de que un neonato tiende a la hipotermia si lo comparamos con el animal adulto ya que no tiene mecanismos para regular la misma (por ejemplo, el temblor o la vasoconstricción), por lo que es muy importante y se recomienda controlar la temperatura rectal de forma diaria, así como la temperatura ambiental del lugar donde se encuentran, que debe situarse aproximadamente entre 28-30ºC en la primera semana de vida.

 

[Img #97729]En relación con la alimentación, se debe diferenciar si el animal ha podido o no ingerir el calostro maternal. En caso de no haberlo ingerido las primeras horas de vida, se aconseja administrar leche maternizada canina/felina con calostro (de venta en tiendas especializadas); mientras que, si ha sido posible su ingestión, podrá tomar leche maternizada para su especie sin calostro. Asimismo, con respecto al número de tomas de biberón que debe tomar al día, estas son muy variables en función de los días de vida y la leche maternizada que se utilice. Por tanto, se aconseja seguir en primera instancia las dosis recomendadas por el fabricante y, en caso de duda, contactar con el centro veterinario.

 

También, es muy importante la forma de dar el biberón, ya que, de no darlo correctamente, el neonato puede desarrollar diversas patologías como la neumonía por aspiración, con un pronóstico grave. Por ello, deberemos asegurarnos de que la tetina utilizada sea acorde al tamaño de la boca del neonato, colocar al neonato en una posición adecuada y que no se produzca ninguna tos o estornudo durante la toma del biberón.

 

Por último, es imprescindible controlar las defecaciones y micciones. En el caso de ausencia de la madre, habrá que estimularles pasando un algodón/toallita húmedo caliente por la zona perianal tras la ingesta del biberón, así como dar masajes suaves en la zona del abdomen. Todos los días deberán defecar y miccionar, así como tener una ganancia de peso con respecto al día anterior ya que de lo contrario podrá indicar una patología. En resumen, durante el periodo neonatal, la mayor parte del tiempo el cachorro/gatito ha de permanecer tranquilo y dormido, quejándose solo en el momento que tengan hambre y deban tomar leche. Ante cualquier signo de intranquilidad, gemidos prolongados, no succión y/o ganancia de peso o temperaturas rectales por encima o debajo del rango que debe tener se deberá que acudir a un profesional veterinario cuanto antes para que nos ayude en el correcto manejo del mismo ya que pueden empeorar con mayor velocidad que un individuo adulto debido a la inmadurez como ya hemos mencionado. Con ello conseguiremos el correcto desarrollo de nuestro animal hasta su etapa adulta.

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