
Los precios han descendido en mayo un 0,1% respecto a abril, y la inflación anual estimada del IPC es del 3,2%, de acuerdo con el indicador adelantado por el Instituto Nacional de Estadística.
De confirmarse, supondría una disminución de nueve décimas en su tasa anual, ya que en el mes de abril esta variación fue del 4,1%. Esta evolución es debida, principalmente, al descenso de los precios de los carburantes, que aumentaron en mayo del año anterior. También influye, aunque en menor medida, que la subida de los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas ha sido menor que en mayo de 2022.
En cuanto a la inflación subyacente (índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos) disminuye cinco décimas, hasta el 6,1%.



