El obrero adujo irregularidades en su readmisión, por lo que la compañía le volvió a despedir y los tribunales le han dado la razón
La Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la Región (TSJ) ha ratificado la procedencia del despido de un empleado de una cooperativa que, tras ser readmitido por ésta, no se presentó en su puesto de trabajo.
La sentencia indica que este obrero trabajaba como tractorista en la citada empresa y que, tras ser despedido, presentó una demanda que un Juzgado de lo Social de Murcia estimó al declarar improcedente el cese de la relación laboral.
El juez condenó a la cooperativa a readmitirle o a pagarle una indemnización de 16.289 euros, eligiendo aquélla la primera opción.
El trabajador planteó un incidente procesal en el que aseguró que su readmisión había sido irregular, pero el Juzgado de lo Social que entendió del asunto lo desestimó y declaró, por el contrario, que la empresa actuó "correctamente".
Ante la inasistencia al trabajo, la demandada procedió a despedirle, en una resolución que fue respaldada por el Juzgado y, ahora, por el TSJ.








