
La OCDE pronostica que la economía española crecerá este año un 2,1%, que sería el doble que la eurozona. Para 2024 prevé un crecimiento del 1,9%, también de los más altos de los países desarrollados.
Los analistas de la OCDE predicen que el consumo de los hogares aumentará por la contención de la inflación y la creación de empleo. También contemplan un aumento de las exportaciones y un buen comportamiento del turismo.
Calculan que la inflación cierre el año por debajo del 4%, dos puntos menos que en la zona euro, debido principalmente al descenso de los precios de la energía, que redundará en la competitividad empresarial.
Del mismo modo confían en que “las mejores perspectivas de demanda alentarán la inversión empresarial privada, a pesar del encarecimiento de los coste de financiación” por las subidas de los tipos de interés del Banco Central Europeo.
“Se espera que la política fiscal se endurezca para hacer frente a la elevada deuda”, indican los economistas de la OCDE. “A medida que la inflación retroceda, las medidas de apoyo para mitigar el impacto de los altos precios de la energía deberían eliminarse gradualmente”, señalan.



