
BBVA Research ha elevado la previsión de crecimiento del PIB de España hasta el 2,4% en 2023, frente al 1,6% previsto en marzo. Según el último informe ‘Situación España’, presentado este martes, esta mejora se explica por las revisiones realizadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), pero también por una sorprendente y positiva evolución de las exportaciones, que compensa la atonía de la demanda interna. No obstante, el servicio de estudios de BBVA ha rebajado su previsión de crecimiento para 2024 desde el 2,6% hasta el 2,1%, en línea con las mayores incertidumbres en la economía mundial para el año próximo.
Las exportaciones están detrás del buen comportamiento de la economía, con una contribución especialmente importante de los servicios. Con los datos conocidos hasta el primer trimestre del año, las ventas de España al resto del mundo se encuentran ya casi un 13% por encima de los niveles alcanzados justo antes del inicio de la pandemia. Por un lado, el consumo de no residentes en España (turistas) continúa contribuyendo positivamente al avance de la economía.
De acuerdo a los datos de compras con tarjeta de los extranjeros en los terminales punto de venta de BBVA, en el segundo trimestre del año se podrían alcanzar niveles de gasto un 60% superiores a los observados en el mismo período de 2019. Los principales beneficiados están siendo los destinos de playa y las ciudades que solían tener un intenso tráfico de turismo urbano. En todo caso, ha sido más importante la aportación al crecimiento de las exportaciones de servicios no turísticos. Estas han aumentado un 30% desde finales de 2019 y ya representan casi el 9% del PIB.
El empleo y los precios también muestran un comportamiento más positivo que el esperado en marzo: las empresas están creando puestos de trabajo a un ritmo que supondría añadir casi 500.000 empleos en el año, el doble de lo que se preveía en marzo. Asimismo, desde febrero y hasta mayo, la inflación ha mostrado datos consistentes con un descenso que puede sostenerse en el tiempo, alcanzando promedios de 3,4% en 2023 y 3,2% en 2024.
Atonía de la demanda interna
Este avance se produce a pesar de la atonía de la demanda interna. La caída acumulada del gasto en consumo de los hogares en el último trimestre de 2022 y el primero de 2023 (casi del 3%) ha sido más consistente con la recesión que se esperaba el pasado otoño que con la expansión de la demanda agregada que finalmente se observó. Asimismo, la inversión se mantiene un 2% por debajo de las cifras alcanzadas en el tercer trimestre del año anterior. Los factores detrás de esta contracción son, por un lado, el incremento en el precio de la energía y de los alimentos, que ha mermado la competitividad de las empresas y reducido el poder adquisitivo de la renta y de la riqueza de las familias. Por otro lado, el aumento en los tipos de interés oficiales ha incrementado el coste de financiación del sector privado, lo que ha afectado negativamente a sectores intensivos en el uso del crédito.
BBVA Research prevé también que el tipo de interés de política monetaria podría aumentar sólo 50 puntos básicos más, alcanzando el 4,25%, después de haber subido 250 puntos básicos en el segundo semestre de 2022 y 375 puntos básicos hasta mayo de este año.



