
La inflación en la eurozona bajó en mayo al 6,1%, nueve décimas menos que en abril, según ha adelantado hoy la oficina de estadística de la UE, Eurostat.
Este descenso se debe, de un lado, a la bajada de los precios de la energía, que en este momento es un 1,7% más barata que en mayo de 2022; y, de otro, a la moderación en la subida de los precios de alimentos que, aún así, son un 12,5% más caros que hace un año.
La inflación subyacente -que excluye energía y alimentos no elaborados- se mantiene en torno al 7%.
De todos los países de la zona euro, España presenta una inflación del 2,9%, de las bajas del continente, junto a Bélgica y Luxemburgo.







