La convivencia de tres generaciones en la empresa a día de hoy
Últimamente estoy observando en un número importante de empresas, que se da una tónica común relativa a la organización interna. Y es que se está dando una especie de caos interno, algo más acentuado que en otros años. Se percibe una serie de problemas que hace unos años no se veían, o no tan acentuados, y esto puede ser provocado por muchas causas, pero hay una que creo que es común a todas las organizaciones y que esta afectando a día de hoy.
Y es la convivencia de lo que denomino 3 generaciones en un mismo entorno–empresa, especialmente en las Pymes y especialmente también, en las Pymes familiares. Estas tres generaciones podríamos diferenciarlas en:
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La generación de los nacidos antes de 1975, que podrían considerarse una generación más analógica.
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La generación de los nacidos después del 1995, que ya crecieron con internet, y que podrían considerarse una generación digital.
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Y la generación 'puente', los que están en medio de ambas generaciones, y que no pertenecen ni 100% a una, ni 100% a la otra.
La realidad es que hoy, en 2023, en las organizaciones se mezclan estas tres generaciones que tienen mentalidades distintas, con acentuadas diferencias entre la mentalidad de la generación analógica y la generación digital.
Esto lleva a que gerencias, directivos y mandos intermedios tengan que lidiar con situaciones complejas, con ritmos distintos y con valores, o formas distintas de entender la responsabilidad, el compromiso o el propio trabajo.
No quiero entrar en detalles de diferencias que veo en las empresas porque estoy seguro que generarían reacciones dispares entre aquellas personas que se pudieran dar por aludidas al leerlas, pero es importante que cada uno haga una reflexión interna de cómo ve a sus compañeros, especialmente de otras generaciones, y entender que todos podemos aprender de todos. Ver que es más útil fijarse en las fortalezas de tus compañeros, que en sus debilidades, pues de las fortalezas de otros se aprende.
Importante también que hagamos un ejercicio de autorreflexión acerca de qué podemos aportar cada uno de nosotros al modelo de negocio, es decir, la empresa, en la que estamos trabajando actualmente.
Estamos en un momento de muchos cambios. Creo que ciertos modelos de negocio que vienen de años atrás, necesitan adaptaciones. No significa que no valgan, pero sí que se deben adaptar, especialmente al ritmo de respuesta que exige un mercado cada día más globalizado y más exigente.
No olvidemos que las pymes compiten cada vez más con las grandes corporaciones que se están formando a través de los distintos fondos de inversión, que entran a comprar empresas en todos los sectores, y esto hace que la lucha sea cada vez más titánica entre la pyme, David, y el grande, Goliat.
En definitiva, toda organización tiene hoy varias generaciones en su modelo de negocio, y creo que esto exige una combinación de flexibilidad y firmeza a la vez, en la gestión, pues lo que una generación puede entender de un modo, hay otra generación que lo puede entender de otro modo diferente. Por lo que 'valor, y al toro!' que se decía años atrás.
Mucho ánimo a todos los gerentes, directivos y mandos intermedios, pues hoy mas que nunca, el liderazgo y el autoliderazgo, es cada vez más necesario






















