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Opinión | Mente sana, empresa sana
Jueves, 06 de Julio de 2023
Roberto Crobu

Gaslighting laboral y salud mental

Siete señales para reconocer esta técnica de manipulación

 

El gaslighting es una forma de manipulación psicológica en la que una persona o grupo busca minar la confianza y la percepción de la realidad de otra persona. Se caracteriza por la negación, distorsión, trivialización o tergiversación sistemática de los hechos, con el objetivo de hacer que la víctima dude de su propia memoria, percepción y cordura (muy frecuente, por cierto, en el discurso de ciertos políticos).

 

El término "gaslighting" se originó a partir de una obra de teatro llamada "Gas Light" y posteriormente se popularizó gracias a una película del mismo nombre. En la trama, el protagonista manipulaba intencionalmente la iluminación de las lámparas de gas para hacer que su esposa creyera que estaba volviéndose loca.

 

El gaslighting puede ocurrir en relaciones personales, entornos laborales, en el ámbito político o en cualquier situación en la que una persona tenga poder o control sobre otra. Sus efectos pueden ser perjudiciales para la salud mental y emocional de la víctima, ya que pueden experimentar confusión, dudas constantes sobre su propio juicio y autoestima disminuida.

 

Es importante estar atentos a los signos de gaslighting y, si se identifican, buscar apoyo de personas de confianza, profesionales de la salud mental o recursos especializados para hacer frente a esta forma de manipulación y recuperar la propia autonomía y bienestar.

 

A continuación, te mencionaré las 7 estrategias más comunes de gaslighting que pueden ocurrir en el entorno laboral y algún ejemplo para reconocerlas.

 

Te sorprenderás lo comunes y frecuentes que son. Se trata en muchas ocasiones de prácticas normalizadas en el día a día. Tan normalizadas y habituales que tal vez las percibas como inocuas, sobretodo por no presentar una apariencia agresiva y violenta: pero se realizan para causar daño a las personas y socavar el bienestar y la salud mental de quienes las sufren:

 

  1. Negación de la realidad: El perpetrador niega o minimiza la existencia de problemas legítimos o preocupaciones legítimas de la víctima. Puede decir cosas como "Eso nunca sucedió" o "Estás exagerando". Un ejemplo: Laura presenta una preocupación legítima sobre un problema de seguridad en el lugar de trabajo. Cuando se lo comenta a su supervisor, este responde: "No sé de qué estás hablando. Nunca ha habido problemas de seguridad aquí. Estás exagerando la situación".

 

  1. Desacreditación y ridiculización: El perpetrador se burla, ridiculiza o menosprecia los logros, habilidades o capacidades de la víctima. Puede hacer comentarios sarcásticos o utilizar el humor para humillar a la persona. Juan, por ejemplo, es un empleado talentoso y ha obtenido buenos resultados en su trabajo. Sin embargo, su compañero de trabajo, Carlos, siempre se burla de sus logros y hace comentarios sarcásticos. En una reunión de equipo, Carlos dice en tono de burla: "Claro, Juan, siempre eres el mejor en todo. ¿Acaso eres perfecto?"

 

  1. Cambio de narrativa disfrazada de cambio de opinión: El perpetrador manipula la narrativa o los hechos para hacer que la víctima dude de su propia versión de los acontecimientos. Pueden distorsionar la información o reinterpretarla de manera conveniente para ellos. Sara trabaja en un proyecto importante y ha realizado avances significativos. Su jefe Luís le prometió que ese proyecto estrella para la empresa estaría liderado por ella. Sin embargo, su jefe, ve la conveniencia de subcontratarlo a otra empresa y ante las aclaraciones de Laura sobre el motivo de su mentira, Luís alaba los resultados de Laura pero se defiende diciendo que no le había mentido, simplemente cambió de opinión por el bien del proyecto y de la empresa, sin dar más argumentos a Laura.

 

  1. Creación de dudas: El perpetrador constantemente cuestiona la memoria, la percepción y la cordura de la víctima. Pueden decir cosas como "¿Estás seguro de que eso es lo que realmente sucedió?" o "Tal vez estás confundido". Pedro presenta una idea innovadora en una reunión de equipo. Su supervisor, Marta, cuestiona su propuesta y dice: "¿Estás seguro de que eso es factible? Parece una idea poco realista. Tal vez estás confundido".

 

  1. Desplazamiento o elusión de responsabilidad: El perpetrador evita asumir responsabilidad por sus acciones y en su lugar culpa a la víctima. Pueden invertir los roles y hacer que la persona se sienta culpable o responsable de los problemas que ellos mismos han causado. María coordina un equipo donde se han cometido errores graves en un proyecto. En lugar de asumir la parte de responsabilidad de los errores, en una reunión de trabajo, María culpa a sus compañeros ante su jefe por no haber realizado adecuadamente el trabajo, haciéndoles sentir culpables de algo de lo que también ella es responsable.

 

  1. Aislamiento y alienación: El perpetrador busca aislar a la víctima, socavando sus relaciones y apoyos. Pueden difundir rumores, desprestigiar a la persona o alejar a los demás del lado de la víctima. Antonio es un nuevo empleado que ha destacado rápidamente y ha ganado el reconocimiento de sus compañeros. Sin embargo, uno de sus colegas, Laura, comienza a difundir rumores y a desprestigiarlo entre el resto del equipo, alejándolos de Antonio y socavando su integración en el grupo.

 

  1. Manipulación emocional a través del refuerzo intermitente: El perpetrador juega con las emociones de la víctima para mantenerla insegura y dependiente. Pueden alternar entre mostrar afecto y actitudes hostiles, generando confusión y manipulando los sentimientos de la persona. Isabel tiene un jefe que muestra comportamientos volátiles. Un día, la trata con amabilidad y muestra aprecio por su trabajo, pero al día siguiente, sin motivo aparente, la trata con hostilidad y la critica. Esta alternancia entre afecto y actitudes hostiles genera confusión y mantiene a Isabel insegura y dependiente.

 

Si observas estos patrones recurrentes en tu entorno laboral, es importante buscar apoyo, hablar con colegas de confianza, y, si es necesario, recurrir a recursos internos de la empresa como recursos humanos o buscar asesoramiento externo. Reconocer estas estrategias de gaslighting es el primer paso para tomar medidas y proteger tu bienestar emocional en el trabajo.

 

Artículo escrito por Roberto Crobu con la ayuda de ChatGPT.

 

Roberto Crobu es Psicólogo de Trabajo y Psicólogo Clínico. 

https://www.linkedin.com/in/robertocrobu/

 

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