Francisco Reynés, presidente ejecutivo de Naturgy
Naturgy presentó este lunes al mercado sus resultados correspondientes al primer semestre de 2023 y la revisión estratégica con horizonte 2025 aprobada recientemente por su Consejo de Administración, tras superar el año pasado todos los objetivos comprometidos en su Plan Estratégico 2018-22.
A 30 de junio, la compañía reportó un resultado bruto de explotación (EBITDA) de 2.849 millones (+39%) y un beneficio neto de 1.045 millones de euros, un 87,6% más respecto a los seis primeros meses de 2022, aupado especialmente por el precio del gas natural.
Las inversiones realizadas en el periodo ascendieron a 839 millones (+16%) y la deuda bajó hasta 10.752 millones (-11% respecto al cierre de 2022). Estos incrementos se apoyan en el buen desempeño de las actividades liberalizadas internacionales, en particular por la actividad de gestión de la energía, y por la evolución positiva del resultado financiero que refleja el fuerte desapalancamiento logrado en el periodo.
El primer semestre del año estuvo marcado por una reducción de los precios de la energía con una volatilidad persistente, así como por la incertidumbre regulatoria. En este contexto, la compañía incrementó sus inversiones para avanzar en su plan industrial y mantuvo un papel clave para asegurar el suministro energético en España, tanto en términos de suministro de gas a las empresas como en la continuidad del suministro en el sector eléctrico español, en el que las centrales de ciclo combinado tienen un papel fundamental.
“Estos resultados mantienen la evolución positiva de los que ya presentamos al mercado correspondientes a 2022, y superan los objetivos de eficiencia operativa, generación de caja, materialización de inversiones y reducción de deuda”, explicó Francisco Reynés, presidente ejecutivo de Naturgy. “Asimismo, demuestran la solidez del plan industrial de la compañía, que nos está permitiendo transformar nuestro mix energético gracias a una decidida apuesta por la inversión, a la que vez que consolida nuestro papel como garante de la seguridad de suministro energético en España”, añadió.
Inversiones previstas
Del total de inversiones previstas entre este año y 2025, el 61% se destinará al desarrollo de renovables y el 28% al negocio de redes. La compañía estima también cerrar el 2025 con una deuda neta de 16.000 millones, 1.000 millones menos que la previsión anterior.
“Esta mejora de nuestras previsiones hasta 2025 responde a una estrategia alineada con la transición energética y poniendo foco principalmente en el crecimiento orgánico que, junto con una gestión oportunista de la rotación de activos, seguirá contribuyendo a nuestra transformación”, explicó Reynés, quien destacó que “nuestra visión estratégica permanece basada en avanzar hacia la descarbonización, invirtiendo con una estricta disciplina financiera, y sin descuidar nuestro sólido compromiso con nuestros clientes, accionistas, empleados y la sociedad”.
Retribución al accionista
Asimismo, el Consejo de Administración estableció el suelo del dividendo anual para los años 2023-25 en 1,40 €/acción, condicionado a mantener un rating crediticio de BBB por S&P. Este nuevo suelo es consistente con el payout promedio del 85% comprometido en julio 2021. En base a los precios actuales de la acción, esto supone una rentabilidad superior al 5% y compensa a los miles de accionistas de la compañía la subida de los costes por tipos de interés e inflación.
El primer dividendo a cuenta de los resultados de 2023 ha quedado establecido en 0,50 €/acción y se pagará a los accionistas el próximo día 7 de agosto.
Resultados primer semestre
Los negocios regulados en España alcanzaron los 732 millones de euros, afectados por una menor demanda residencial por factores climatológicos y a una menor demanda industrial, tras la elevada volatilidad sufrida por los precios en los últimos doce meses.
Por su parte, la generación renovable alcanzó un EBITDA de 235 millones de euros, un 34% superior al mismo periodo del año anterior, debido principalmente una mayor capacidad instalada y a una mayor producción en España, especialmente en hidráulica convencional (más del doble que en el primer semestre de 2022).
Disciplina financiera y reducción de la deuda
A lo largo del primer semestre, Naturgy mantuvo como prioridad la prudencia financiera y la disciplina de capital, frente a la persistente volatilidad del mercado y la incertidumbre regulatoria.
Así, la compañía redujo un 11% su nivel de deuda, de los 12.070 millones de euros a cierre de 2022 hasta los 10.752 millones de euros a 30 de junio de este año. La deuda neta/EBITDA disminuyó de 2,4x a 31 de diciembre de 2022 a 1,9x a cierre del primer semestre, y la compañía mantiene una liquidez superior a los 10.000 millones de euros.
La agencia de rating S&P mejoró la perspectiva de Naturgy de negativa a estable, y confirmó su calificación crediticia BBB.









