Instalaciones de Murgaca en el polígono Cabezo Beaza, en Cartagena
El empresario pachequero Rafael Azor ya ha firmado la compra de la cárnica cartagenera Murgaca, que se encuentra en proceso de liquidación tras presentar un concurso de acreedores con unas deudas de 9,5 millones de euros.
La operación se ha realizado a nombre de la empresa Soluciones Cárnicas Levantina, una de las varias sociedades de las que son propietarios Rafael Azor Muñoz y Rafael Azor Prieto, padre e hijo. Entre otras, son titulares de ‘Industrias y especialidades cárnicas’ (Inescar), de la ganadería para la elaboración de productos lácteos ‘El Barranquillo’, ‘Agrofincas Las Monjas’, ‘Restauromaquia’, ‘Inesmat’… y así hasta superar la docena de empresas.
Los Azor habrían asumido una inversión de 2,3 millones de euros, además del pasivo laboral. Es decir, las nóminas atrasadas y las indemnizaciones pendientes de abonar a los trabajadores que causan baja en la empresa. También han abonado unos 300.000 euros en efectivo.
Según ha confirmado a este periódico el economista Ramón Madrid, nombrado administrador concursal y liquidador por el juzgado de lo Mercantil número 4 de Murcia (con sede en Cartagena), el compromiso de los compradores es mantener el empleo de unas ochenta personas, aproximadamente el 80% de la plantilla.







