Imagen: FB Soy camarero
Llega el verano y ,con él, algunos caprichos 'mundanos' al alcance del bolsillo del ciudadano de clase media. Uno de ellos, sin duda, es el desayuno en el bar de tu zona de veraneo. Un almuerzo típico, tostada de tomate o mantequilla y café,solo o con leche. Así de sencillo.
De todos es sabido,que los desayunos han ido desbancando a los cafés de media tarde con los amigos. Quedamos para tomar ese primer tentempié del día y lo hacemos después de un paseo, un monte o sin ninguna excusa; el hecho es que quedamos temprano para charlar un rato y ponernos al día. Y así , llevamos ya un tiempo en el que los desayunos se han convertido en un capricho de variedad de ingredientes como el aguacate,queso, salmón, jamón o atún.
La primera comida del día,en estos meses estivales puede llegar a ser un pequeño lujo. En los dos últimos años, el precio de la misma ha sufrido un incremento. La guerra de Ucrania, la inflación, el simple hecho de estar en la playa. Así, en los establecimientos de la zona costera de Cartagena, Mar Menor o La Manga, han pasado de rondar los dos euros para alcanzar los tres, no habiendo sitio, prácticamente, de donde bajen de 2,50 euros.
En algunos de ellos, las tostadas han ido menguando en tamaño y el tomate en cantidad. El hecho es que durante los días de verano, los precios en Cabo de Palos se mueve entre 2,50 y 2,80, sin vistas al mar, mientras que en La Manga abarcan desde los 2,70 a los 3 euros.
Sin embargo, aún queda algún 'oasis'. En Los Belones se pueden encontrar bares que ofrecen desayunos por dos euros. Pero eso supondría coger el coche y al precio que está la gasolina. Sin contar, especialmente los fines de semana, las largas colas o la tardanza que se producen en esa eterna espera con el estómago vacío.


