
Aparcar es uno de los principales problemas que afectan a la movilidad de las ciudades. Se estima que los conductores pasan una media de 2.500 horas de su vida buscando aparcamiento y que el 30% del tráfico de las ciudades lo causan vehículos que buscan donde estacionarse, lo que contribuye a la emisión de hasta 50 millones de toneladas de polución en Europa.
Según una encuesta de la app de aparcamiento EasyPark, lo que más molesta a los conductores es dar vueltas con sus vehículos buscando una plaza libre. Por ese motivo y en el marco del Día Mundial de la Relajación que se celebra el 15 de agosto, los creadores de la app ponen el foco en algunos errores que los conductores cometen mientras conducen y que hacen crecer sus niveles de estrés.
Salir con el tiempo justo: conducir con prisa es muy estresante, por lo que se recomienda salir con un margen prudencial. Puede parecer una pérdida de tiempo, pero hay muchas circunstancias que pueden retrasar la llegada, como el estado del tráfico o no saber dónde aparcar. Es un pequeño esfuerzo que vale la pena.
No aprovechar la tecnología: cada vez existen más aplicaciones que facilitan la conducción. Una de ellas es la funcionalidad de las aplicaciones que indican las zonas en las que hay más probabilidad de encontrar plazas libres.
Llevarse los problemas de viaje: conducir enfadado o incluso mantener una discusión al volante es muy peligroso. Los problemas deben dejarse fuera del coche y centrarse en realizar una conducción cómoda y tranquila.
No planificar: improvisar al volante no suele ser bueno. Si se tiene clara la hora y la zona a la que se desea ir, mejor reservar plaza en un parking.
No utilizar los aparcamientos disuasorios: son muy buena opción para no perder tiempo buscando sitio donde dejar el vehículo.
Huir de la zona regulada: algunos conductores evitan la zona azul, pero tiene muchas ventajas: hay más plazas libres y suele estar situada en los centros urbanos.
Conducir incómodo: todo influye en la conducción, desde la temperatura del vehículo hasta el calzado que se usa.
Ignorar las normas de cada ciudad: si no se quiere dedicar tiempo y esfuerzo a conocer los horarios y normas de aparcamiento de las ciudades, muchas de ellas ofrecen la información necesaria a través de sus páginas web.

