
Más de 300.000 alumnos estudiarán en centros educativos de la Región durante el curso escolar 2023-2024, que tendrá como objetivos el impulso a la educación, la reducción del abandono educativo temprano, la mejora de las infraestructuras y unas mejores condiciones laborales para el profesorado. El nuevo curso escolar se iniciará con más de 27.000 docentes.
Durante este curso se incrementa el número de alumnos que estudian Secundaria en 1.157, con un total de 77.891, así como el número de estudiantes de Bachillerato con 1.288 más, un total de 24.306 estudiantes, “lo que pone de manifiesto la confianza de los jóvenes y sus familias en la calidad de la educación secundaria y preuniversitaria que ofrecemos en la Región y las medidas llevadas a cabo en los últimos años por parte del Gobierno regional con el fin de seguir rebajando la tasa de abandono educativo temprano”, según indicó el consejero en funciones de Educación, Víctor Marín.
En Educación Infantil el número de alumnos matriculados ha sido de 42.671, con 1.615 niños menos que el pasado curso; y en Primaria ha sido de 104.012, con un descenso de 1.247 respecto al curso anterior. En Formación Profesional se han ofertado 39.000 plazas, en enseñanzas de régimen especial 16.500 plazas y en educación permanente 13.800.
Entre las novedades del nuevo curso se encuentra la puesta en marcha de medidas para la reducción del abandono educativo temprano, con el objetivo de incrementar el número de alumnos que titulan en Educación Secundaria Obligatoria (ESO), y ofrecer más oportunidades de formación a jóvenes de entre 16 y 18 años para que finalicen sus estudios con una titulación y tengan más posibilidad de encontrar un empleo.
Entre las medidas previstas se encuentra el Plan de Transición entre las etapas de Primaria y ESO para garantizar la continuidad en la formación del alumnado y que la incorporación de los alumnos a Secundaria sea gradual; la creación de itinerarios personalizados y flexibles; la agrupación de determinadas materias por ámbitos, para primero y segundo de la ESO, para que sea más fácil para aquellos alumnos que presentan más dificultades.
A estas medidas se unen los programas de diversificación curricular en tercero y cuarto de la ESO; el incremento de personal de atención a la diversidad, con 77 nuevos orientadores, 15 profesores técnicos de servicios a la comunidad, 30 especialistas en pedagogía terapéutica, 45 en audición y lenguaje y cinco auxiliares técnicos educativos. Se reforzará la figura del coordinador de bienestar y protección con más horas no lectivas para incrementar sus funciones de coordinación.
Además, los centros educativos contarán con tres aulas de acogida y 13 aulas abiertas más, incrementándose estos servicios un 8 por ciento y un 12 por ciento, respectivamente. En total habrá 157 aulas abiertas y 28 aulas de acogida.
El aumento del número de plazas de Formación Profesional de Grado Básico es otra de las iniciativas que se pondrá en marcha. El nuevo curso comenzará con cuatro nuevos ciclos en institutos de Alcantarilla, Jumilla, Puerto de Mazarrón y Puerto Lumbreras, y un incremento de 100 plazas para esta opción.
Con el fin de facilitar que los jóvenes que están fuera del sistema educativo obtenga la titulación en ESO, se implantarán por primera vez las pruebas extraordinarias para la obtención del título de graduado en la ESO, dirigidas a aquellos alumnos de cuarto que habiendo concluido la etapa pero sin obtener el título podrán lograrlo en los dos años siguientes examinándose de las materias pendientes.
Incremento del personal docente
Entre las novedades del curso que comienza la próxima semana se encuentra la contratación de 1.121 docentes, 354 en Infantil y Primaria y 767 en Secundaria, FP y otros cuerpos, lo que supone un aumento de casi el cuatro por ciento respecto al curso anterior. La Consejería adjudicó a finales de julio 4.143 efectivos interinos que se incorporan a partir de hoy a los centros.
Los docentes tendrán mejores condiciones laborales con la implantación de las 35 horas semanales, lo que permitirá que puedan prestar una atención más individualizada al alumnado y reforzar las tareas de coordinación en los centros educativos.


