
Los ganaderos no están pasando un buen momento. Al aumento de los precios de los piensos se suman otros altos costes de insumos como es la energía y el transporte del ganado. Esto ha llevado a un sinfín de explotaciones a echar la persiana. Así le ha ocurrido a la empresa Pigainsa SL, domiciliada en Madrid con sus instalaciones en la pedanía lorquina de Purias.
Pigainsa presentó concurso voluntario de acreedores el pasado mes de febrero, con unas deudas reconocidas en el año 2020 (último ejercicio en el que presentó cuentas en el Registro Mercantil) de 6,5 millones y un volumen de negocio de 7,4 millones, un 20% más que el año anterior.
Seis meses después, la empresa propiedad de Sánchez Montiel ha solicitado su liquidación que ya está siendo tramitada por el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Murcia y la firma Consorcio Concursal SLP como administradores concursales.

