
El último informe de la Comisión Europea, publicado este lunes, ha mejora las previsiones de crecimiento de España. Asimismo, prevé que la inflación anual medida se modere del 4% previsto en la primera mitad del año hasta el 3,6% en 2023.
En cuanto al PIB, se espera que alcance el 2,2% este año, lo que supone una revisión al alza, de 0,3 puntos porcentuales en comparación con las previsiones de primavera. Del mismo modo, para 2024 se prevé que el crecimiento real se modere hasta el 1,9%, una décima menos de lo previsto en la primavera, ya que el debilitamiento de la actividad económica esperado hacia finales de año se extenderá al menos hasta el primer semestre.
Este incremento se sitúa por encima de los pronósticos para la eurozona y para el conjunto de la Unión Europea, con una previsión del 0,8%, lo que supone 0,3 y 0,2 décimás menos que lo anunciado en el anterior informe de mayo. Para Alemania se espera una caída del 0,4%, mientras que en Francia (1%), Italia (0,9%) y Países Bajos (0,5%) el aumento será más moderado que en España.
Por su parte, la inflación anual caerá debido a la continua desaceleración de la energía desde el tercer trimestre de 2022. Así, se espera una nueva desaceleración hasta el 2,9% para el próximo año.
La inflación medida por el Índice Armonizado de Precios de Consumo (IAPC), excluidos la energía y los alimentos no elaborados, disminuirá más gradualmente a medida que la transmisión de los elevados precios de la energía a otros artículos, especialmente los alimentos y los servicios.





