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ENTREVISTA

González Conejero: “El éxito de La Cabaña está en su evolución continua y el trabajo en equipo”

El cocinero dos Estrellas Michelín reconoce el incierto futuro económico y más “si cabe, en la gastronomía, que es ocio”

Ángela de la Llana Domingo, 24 de Septiembre de 2023 Tiempo de lectura:
Pablo González Conejero en el restaurante Cabaña BuenavistaPablo González Conejero en el restaurante Cabaña Buenavista

 

Estudió Educación Física, pero el destino le llevó a las cocinas de una pastelería para sacarse “algún dinerillo” y de allí saltó a las manos de Arzak, donde aprendió una lección fundamental, que se resume en humildad y trabajo. Dos valores que Pablo González Conejero pone en práctica en los fogones de La Cabaña Buenavista, el establecimiento que ya posee dos Estrellas Michelín y tres Soles Repsol. A su juicio, el “éxito de nuestro local radica en su evolución continua y el trabajo siempre en equipo”.


 

- Usted es el chef más laureado de la Región de Murcia, con dos Estrellas Michelin y tres Soles Repsol ¿cómo se siente por ello? ¿es una responsabilidad excesiva?

 

- No, en ningún caso supone ningún tipo de presión ni de responsabilidad el tener dos Estrellas Michelín. Es el resultado y el reconocimiento del trabajo de un equipo, de muchos, muchos años. Por un lado, me siento orgulloso por ello y con la responsabilidad de atender al que viene cada día al restaurante, a la gente que tiene la generosidad de acercarse a la Cabaña a comer y por la que tenemos que hacer las cosas lo mejor posible.

 

- ¿Comenzó por casualidad el oficio de cocinero o la suya es una vocación que le viene de niño?

 

- La verdad es que comencé por causalidad. Yo estaba estudiando Educación Física en la Universidad y, paralelamente, había estado trabajando en una pastelería con el ánimo de sacarme un dinerillo para no depender de los padres. Fue en este trabajo donde me picó el gusanillo de la hostelería. Pero yo empecé muy tarde porque hasta los 21 años no había entrado nunca en una cocina.

 

- Ha trabajado con los mejores cocineros, entre ellos con Arzak en San Sebastián ¿cuál es la lección que aprendió cuando usted estaba formándose con ellos y qué aprendizaje le ha servido para llegar a lo más alto?

 

- Cierto es que tuve la gran fortuna de, en el año 1995, trabajar en Arzak y fue, en primero lugar, una sorpresa mayúscula porque en aquella época había poca información, no había redes sociales, la prensa no se preocupaba del hotelería y no tenías conciencia de lo que se hacía en otro sitio, y menos en un tres estrellas. En ese sentido, nuestra región siempre estuvo bastante parada en el tiempo. Entonces, aprendí una lección fundamental, que es la humildad y el trabajo y eso es lo que trato de hacer a lo largo de mi vida: Trabajar con humildad, en equipo, haciendo grupo, no hay otra.

 

- En el año 2004 montó en el Palmar el restaurante La Cabaña Buenavista ¿cómo ha evolucionado su cocina desde entonces?

 

- La cocina de La Cabaña ha evolucionado al mil por mil. Cuando abrimos recuerdo que recibíamos a unos 40 comensales al día, y hoy todo ha cambiado. Hoy, ir a nuestro restaurante es vivir una absoluta experiencia donde se cuida mucho todos los detalles. La evolución ha sido bestial. Nos hemos ido haciendo mayores y evolucionando año a año y esa constante tendremos que seguir haciéndola si queremos seguir estando ahí. La Cabaña nunca para y su obligación es la de la evolución continua.

 

- ¿Qué ofrece la Cabaña Buenavista hoy que no encontremos en ningún michelín de España?

 

- Creo que ofrece una experiencia con mayúsculas debido a muchos condicionantes; el lugar en el que estamos ubicados, el clima fantástico que tenemos en nuestra región, el producto que tenemos. Todo conforma una experiencia que yo no diré que es mejor que la de nadie, pero sí única.

 

[Img #99159]- ¿Cuál es el nivel de la cocina murciana? ¿no cree que, pese a las materias primas de las que disponemos, tenemos pocas Estrellas Michelín? ¿a qué cree que se debe?

 

- Yo creo que la cocina murciana goza de una salud extraordinaria. Siempre hemos estado al nivel de la mejor cocina tradicional de España y ya son cuatro los restaurantes que tenemos estrella Michelín. Ha tardado mucho la llegada de más estrellas, hemos estados muchos años nosotros solos, pero año a año la cosa va mejorando a pasos agigantados y el año que viene será mejor que este. Yo creo que estamos muy bien, tres que en poco tiempo se han sumado y creo que eso es muy bueno.

 

- Dicen que a usted no hay ingrediente que se le resista ¿cuál es el sello que le distingue?

 

- No sé si hay algún sello en la cocina que hace La Cabaña, yo creo que es más bien el trabajo, el esfuerzo, el buen hacer, la implicación de todo el equipo. Es muy importante para nosotros que se involucre tanto la gente de sala como la de la cocina. La sala es fundamental y ese es nuestro gran secreto, la capacidad de hacer equipo y que la gente se involucre al mil por mil.

 

- Usted coge las materias primas y las elabora de forma magistral, tanto es así que logra creaciones que van de un recetario tradicional y mediterráneo a la vanguardia culinaria ¿algún secreto no desvelado?

 

- No, está claro que secretos no tenemos, nosotros no hacemos magia, nosotros cocinamos desde lo más dentro de nuestra alma y poniendo en valor nuestra cultura, nuestros productos, nuestros productores, lo que somos, como interpretamos esa cocina, el gusto por servir a la gente y por hacer bien las cosas. No hay más secreto que éste.

 

- ¿Hay algún plato del que se sienta más orgulloso?

 

- No hay un plato especial, de lo que me siento más orgulloso es de haber formado un equipo que crean en lo que hacemos, de generar ese espíritu todas las dúas, que ya son 20 años y hay gente que lleva desde que comenzamos. De eso es de lo que realmente yo me siento orgulloso, de lo que todos hemos sido capaces e ir construyendo.

 

- Dicen que es un genio que nunca defrauda ¿cree que ha podido haber alguien que no se haya sentido satisfecho con sus propuestas?

 

- Indudablemente nuestra propuesta no le puede gustar a todo el mundo, es inviable, lo que tratamos es de trabajar con seriedad y honestidad y si hay alguien, por el motivo que sea, que no le agrade nuestra forma de hacer lo veo lógico y normal, es imposible gustar a todo el mundo.

 

- ¿Qué valoraron de su cocina los inspectores de las estrellas Michelín?

 

- Realmente no lo sé, eso habría que preguntárselo a los propios inspectores, que es lo que le gusta de cada uno de nosotros y qué es lo que esperan. Si creo que nosotros hemos dado con esa tecla, sabemos perfectamente lo que tenemos que hacer. Ahora, en el restaurante del hotel La Bobadilla que llevamos en Granada, también hemos conseguido una estrella el año pasado, en tan solo un año y medio eso quiere decir que nos hemos entendido, que hay feeling y en ese sentido estamos muy contentos.

 

- Supongo que, como en cualquier parcela empresarial, la competencia siempre es positiva ¿cómo valora que haya otros restaurantes en la Región de Murcia hayan obtenido una estrella michelín?

 

- Que haya más Estrellas Michelín en la Región es positivo para todos. Nadie puede ir a comer todos los días al mismo sitio. Ahora, compartimos galardón con Magoga, Odeón y Alma Mater, y únicamente hay que darles la enhorabuena, que sigan en la misma línea, que continúen trabajando y esforzándose porque aquí nadie se puede dormir. Vamos, que es positivo para todos.

 

- ¿Qué aporta usted para acabar con el concepto de que Murcia es una de las grandes desconocidas?

 

- Nosotros trabajamos sin complejos, si es verdad que hay gente que viene y no se esperaba lo que tenemos aquí, pero creo que eso es positivo, porque se dan cuenta realmente del potencial que tiene a Región, en nuestro caso particular ocurre mucho. Aunque es cierto que con una estrella la gente no lo tenía tan claro y ahora con dos estás de alguna forma protegido por esa calificación y hay gente que viene con la expectativa muy alta.

 

- Usted es el pilar fundamental de la gastronomía de la Región de Murcia ¿cómo ve el futuro económico de nuestra comunidad en unos momentos inciertos a nivel nacional e internacional?

 

- Lo veo incierto, como todos. Falta de certezas que tenemos todos y es extrapolable a todos los ámbitos y la gastronomía, que es ocio, mas aun si cabe. Pero no queda más remedio que seguir arrimando el hombro y haciendo las cosas lo mejor posible estar ahí para cuando la gente pude o quiere venir a visitarnos.

 

- Usted ha destacado el esencial papel de agricultores, ganaderos y pescadores en cuanto a cocina se refiere ¿cree que sin los productores estamos perdidos?

 

- La labor de los productores es indudable. Nosotros no somos magos, somos cocineros, y necesitamos la mejor materia posible. Ellos son, sin ninguna duda, el primer eslabón de la cadena.

 

- Usted posee, entre otros, el II Premios de Gastronomía de La Verdad y es socio de honor en la VII edición de los Premios de la Gastronomía de la Región de Murcia es, sin ninguna duda, profeta en su tierra

 

- Yo estoy muy contento de haber nacido en Murcia, de ser de aquí y trabajar aquí. Y, sobre todo, del cariño que me tiene la gente en esta región. No sé si eso es ser profeta o no, pero insisto en lo orgulloso que me siento de lo que estamos consiguiendo entre todos.

 

- Recientemente acaba de vender La Cabaña Buenavista al grupo murciano Orenes, una inversión de 3,6 millones de euros que se destinarán a mejorar y ampliar las instalaciones y hacer un espacio más atractivo y abierto ¿me puede adelantar en qué van a consistir algunas de las mejoras?

 

- Las mejoras consistirán en poner en valor el restaurante La Cabaña, en dotarlo de mejores instalaciones si cabe y en dotar la oferta para hacer eventos ya que tenemos espacio suficiente para poder hacer celebraciones independientes y ese es el objetivo. Mejorar y renovar todo lo que tenemos.

 

- Usted se va a hacer cargo del restaurante Cuarentaytres, el local que abrirá la empresa Zamora Company en el Puerto de Cartagena ¿Qué tipo de cocina vamos a disfrutar en ese enclave tan privilegiado?

 

- Es una suerte poder ir a trabajar a Cartagena y tener un espacio como el que se está construyendo que creo que es algo excepcional. Además de trabajar con la familia Zamora que creo que Cartagena tiene mucha suerte porque haya gente tan de la tierra y que tenga tanto cariño por esa ciudad. Nosotros estamos muy contentos de poder participar en la transformación de algo tan emblemático como es el Puerto. Me parece uno de los lugares más increíbles de la Región. Allí vamos a hacer una cocina de mercado, divertida, rica, asequible y poniendo en valor los productos de la zona.

 

- ¿Hacia dónde evoluciona González Conejero desde el punto de vista profesional? ¿a dónde desea que llegue La Cabaña?

 

- Desde sus inicios no paramos y tratamos de hacerlo cada día mejor, por el respeto al cliente y a la persona que tiene la generosidad de venir a vernos. En nuestro ADN corre la ambición por mejorar, mejorar y mejorar.

 

- ¿Qué hace usted cuando no trabaja?

 

- Disfrutar de mis amigos sin más pretensión que esa. Soy aburridamente normal, hago lo que cualquiera hace en su tiempo libre y su ocio, nada extraordinario.

 

Una persona “aburridamente normal” que disfruta con la familia y los amigos

 

Afortunadamente no siguió los pasos de su padre, porque, de ser así, el mundo se hubiera perdido un gran cocinero. Antonio González Conejero era un magnífico periodista que dirigió el diario La Verdad de Murcia, y que falleció con la satisfacción de ver brillar a su hijo Pablo en el firmamento de los mejores.

 

Como muchos jóvenes de su edad trabajó en una pastelería para “sacarse unas perrillas” y es entonces cuando descubre su verdadera vocación, la que le ha encumbrado a ser el mejor cocinero de la Región de Murcia. Siempre desde la humildad, la sencillez y el empeño en el trabajo bien hecho, Pablo González Conejero ha sabido crear a su alrededor una auténtica estela de “buen rollo”.

 

Se define a sí mismo como una persona “aburridamente normal”, alegando que en su tiempo libre solo desea “disfrutar de mis amigos sin más pretensión”. Este extremo lo confirma una persona muy cercana a su familia, el empresario cartagenero José Ángel Díaz. “Pablo es, como él dice, una apersona muy normal, a la que le gustan las sardinas y le encanta Julio Iglesias”. Pero la característica que más destaca de su amigo es que es “un ser muy familiar, que adora a sus tres hijos y está muy enamorado de Gema, su mujer, con la que lleva toda la vida”. “Ser su amigo es un lujo”, concluye.

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