
Deoleo, empresa española centrada en el aceite de oliva, que trabaja para marcas como Hojiblanca y Carbonell, ha registrado durante el primer semestre del año pérdidas netas de 9,7 millones de euros, provocados, en gran medida, por la caída de los márgenes comerciales, junto con un mayor gasto financiero derivado de la subida de tipos de interés y los costes de la novación de la deuda de la compañía.
Por otro lado, tanto la subida de tipos de interés, como los costes de la novación de la deuda de la compañía han supuesto un impacto de 8 millones de mayor gasto financiero durante el período.
De este modo, la escalada de precios ha afectado al consumo de aceite de oliva, produciéndose una reducción en los volúmenes de venta en un 21,9% con respecto al año anterior. La bajada en los volúmenes ha afectado a las cuotas de las marcas en beneficio de la marca de distribución.
Por su parte, el EBITDA se ha visto impactado, situándose en 12,7 millones de euros al cierre del semestre, un 43% menos en términos interanuales.
Así, tal y como indica la propia empresa en un comunicado, ha hecho frente a uno de los semestres más retadores en la historia reciente del sector. En este contexto, aseguran, ha focalizado sus esfuerzos en defender sus márgenes unitarios así como en continuar con la hoja de ruta marcada en su estrategia, apalancándose en la solidez de sus marcas y en la inversión en sostenibilidad, calidad e innovación, frente a la constante subida del precio de la materia prima en un contexto de inflación y subidas de los tipos de interés.
En este sentido, Ignacio Silva, presidente y consejero delegado de Deoleo, asegura que "a lo largo de esta primera mitad del año hemos hecho frente a un contexto histórico por la complejidad de los acontecimientos. A pesar de los retos, hemos reaccionado con agilidad, defendiendo el margen y apoyándonos en la resiliencia de nuestras icónicas marcas. También hemos seguido priorizando e impulsando la sostenibilidad, calidad e innovación, pilares estratégicos con los que estamos firmemente comprometidos. De cara al desafiante contexto de la segunda mitad del año, continuaremos avanzando en nuestra hoja de ruta desde nuestra posición de liderazgo en el sector”.
Perspectivas para el segundo semestre
La segunda mitad del año será incluso más retadora. La última estimación de la UE para la cosecha de aceite de oliva de la campaña en curso prevé una producción mundial de 2,5 millones de toneladas, un 27% menos que en la campaña anterior y un 24% inferior a la media de las últimas cinco campañas precedentes. Esta bajada se concentra en los países de la Unión Europea, donde se estima una caída del 40%, mientras que para el resto de los países productores la caída prevista es del 1%.









