El rescate aliviará la deuda, pero no el crecimiento ni el paro
Una semana más a vueltas con el rescate. Lo único que parece estar seguro es que finalmente hay que solicitarlo con urgencia, pues España no puede seguir soportando el peso de la deuda externa, y mucho menos si tenemos que pagarla con intereses elevados. Donde existe bastante inseguridad es en cuándo se solicitará. En cualquier caso no creemos que se pueda esperar más allá de octubre.
Pero nadie crea que el rescate, por sí mismo, pueda ser una solución. Solucionará o, al menos, aliviará el problema de una deuda insostenible, pero el crecimiento no, ni por tanto el paro, y los problemas sociales se incrementarán como consecuencia de los grandes ajustes que nos veremos obligados a hacer.
La buena noticia de la semana –al menos bastante mejor de lo que se venía comentando- han sido los resultados de los stress test de Oliver Wymann que evidencian una necesidad de capital por 59.300 millones, inferior a los 100.000 millones que se habían previsto en mayo. Los dos grandes bancos, Santander y BBVA; así como CaixaBank y Banca Cívica; Sabadell y CAM; Kutxabank y Bankinter no necesitan incrementar su capital ni siquiera para enfrentarse al escenario adverso planteado por la consultora.
Por el momento, en el segundo trimestre el PIB descendió un 0,4% en términos intertrimestrales, lo que supuso una décima más en el ritmo de caída respecto al primer trimestre del año. Y en términos interanuales, la tasa de variación se situó en el –1,3%, frente al –0,6% del primer trimestre.
En julio de 2012, según el Banco de España, la capacidad de financiación de la economía española frente al exterior se situó en 579 millones de euros, el segundo superávit del año tras el de mayo, frente a una necesidad de financiación de 528 millones un año antes. Las causas del superávit fueron la ampliación del superávit de servicios y la disminución de los déficits de rentas y de transferencias corrientes, que compensaron la ampliación del déficit comercial y la disminución del saldo positivo de la balanza de capital.
Los activos netos del Banco de España disminuyeron en 18.879 millones de €, cantidad que recoge descensos de 2.025 millones de € en las reservas, de 14.853 millones de € en los activos frente al Eurosistema -es la decimotercera caída consecutiva-, y de 2.001 millones de € en el resto de activos netos.
La ejecución presupuestaria del Estado en los ocho primeros meses de 2012 se cerró con un déficit, en términos de Contabilidad Nacional, de 50.132 millones de euros (4,77% del PIS), con un aumento del 23.8% respecto al déficit de agosto de 2011 (40.498 millones, el 3,81% del PIS).
Los presupuestos presentados por el Gobierno para 2013 son los más austeros de nuestra historia. El peso de la deuda ha obligado a aumentar en más de 9.000 millones de € la partida destinada a pagar los intereses. Por esta razón, el límite de gasto en el que puede incurrir el Estado el próximo año ha aumentado un 9,2 % respecto al anterior presupuesto (hasta 126.792 millones), a pesar del proceso de reducción del déficit público en el que está inmerso el Ejecutivo.
El Gobierno sigue afirmando que logrará reducir el desequilibrio de las cuentas públicas al 6,3% del PIB este año y al 4,5 % el próximo, y para ello los nuevos presupuestos contemplan una reducción global del gasto del 7,3 %, ya que el relacionado con el personal caerá el 3,9 % por la congelación de los salarios y la oferta de empleos públicos, en tanto que los ministerios ajustarán una media del 8,9%.
Entre los indicadores cualitativos para la economía española, el Indicador de Sentimiento Económico aumentó 1,3 puntos en septiembre tras dos caídas sucesivas hasta anotar un nivel de 84,1 (medía 1990-2011=100). Se orientaron al alza entre sus componentes, el de la construcción (7,8 puntos), el del consumidor y el de la industria (2,9 puntos ambos), mientras que la confianza del comercio minorista y de los servicios retrocedieron 1,8 Y 8,2 puntos, respectivamente.
Respecto a los indicadores adelantados de la actividad en la construcción, la superficie a construir en obra nueva, según los visados de dirección de obra, modera en julio en más de once puntos su ritmo de caída en relación con el mes último, hasta anotar una tasa interanual del -37.9%. Dicha evolución fue consecuencia del menor retroceso del componente residencial (38,3 % frente al 55,2% en junio); mientras que el no residencial acentuó su intensidad de caída, 5.6 puntos hasta anotar -37,1% interanual.
Las ventas de comercio al por menor -sin estaciones de servicio- y una vez eliminado el efecto de los precios y del calendario laboral, experimentaron en agosto una caída interanual del 1,5%, muy inferior a la de los meses previos (-7% en julio). El componente de grandes superficies experimentó en agosto un descenso interanual (1,2%) también muy inferior al de meses anteriores (10,6% en julio).
En la industria, la caída de la actividad, cuyo VAB retrocedió el 6%, cinco puntos y medio inferior a la anotada en el primer trimestre.
![[Img #9786]](upload/img/periodico/img_9786.jpg)
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La buena noticia de la semana –al menos bastante mejor de lo que se venía comentando- han sido los resultados de los stress test de Oliver Wymann que evidencian una necesidad de capital por 59.300 millones, inferior a los 100.000 millones que se habían previsto en mayo. Los dos grandes bancos, Santander y BBVA; así como CaixaBank y Banca Cívica; Sabadell y CAM; Kutxabank y Bankinter no necesitan incrementar su capital ni siquiera para enfrentarse al escenario adverso planteado por la consultora.
Por el momento, en el segundo trimestre el PIB descendió un 0,4% en términos intertrimestrales, lo que supuso una décima más en el ritmo de caída respecto al primer trimestre del año. Y en términos interanuales, la tasa de variación se situó en el –1,3%, frente al –0,6% del primer trimestre.
En julio de 2012, según el Banco de España, la capacidad de financiación de la economía española frente al exterior se situó en 579 millones de euros, el segundo superávit del año tras el de mayo, frente a una necesidad de financiación de 528 millones un año antes. Las causas del superávit fueron la ampliación del superávit de servicios y la disminución de los déficits de rentas y de transferencias corrientes, que compensaron la ampliación del déficit comercial y la disminución del saldo positivo de la balanza de capital.
Los activos netos del Banco de España disminuyeron en 18.879 millones de €, cantidad que recoge descensos de 2.025 millones de € en las reservas, de 14.853 millones de € en los activos frente al Eurosistema -es la decimotercera caída consecutiva-, y de 2.001 millones de € en el resto de activos netos.
La ejecución presupuestaria del Estado en los ocho primeros meses de 2012 se cerró con un déficit, en términos de Contabilidad Nacional, de 50.132 millones de euros (4,77% del PIS), con un aumento del 23.8% respecto al déficit de agosto de 2011 (40.498 millones, el 3,81% del PIS).
Los presupuestos presentados por el Gobierno para 2013 son los más austeros de nuestra historia. El peso de la deuda ha obligado a aumentar en más de 9.000 millones de € la partida destinada a pagar los intereses. Por esta razón, el límite de gasto en el que puede incurrir el Estado el próximo año ha aumentado un 9,2 % respecto al anterior presupuesto (hasta 126.792 millones), a pesar del proceso de reducción del déficit público en el que está inmerso el Ejecutivo.
El Gobierno sigue afirmando que logrará reducir el desequilibrio de las cuentas públicas al 6,3% del PIB este año y al 4,5 % el próximo, y para ello los nuevos presupuestos contemplan una reducción global del gasto del 7,3 %, ya que el relacionado con el personal caerá el 3,9 % por la congelación de los salarios y la oferta de empleos públicos, en tanto que los ministerios ajustarán una media del 8,9%.
Entre los indicadores cualitativos para la economía española, el Indicador de Sentimiento Económico aumentó 1,3 puntos en septiembre tras dos caídas sucesivas hasta anotar un nivel de 84,1 (medía 1990-2011=100). Se orientaron al alza entre sus componentes, el de la construcción (7,8 puntos), el del consumidor y el de la industria (2,9 puntos ambos), mientras que la confianza del comercio minorista y de los servicios retrocedieron 1,8 Y 8,2 puntos, respectivamente.
Respecto a los indicadores adelantados de la actividad en la construcción, la superficie a construir en obra nueva, según los visados de dirección de obra, modera en julio en más de once puntos su ritmo de caída en relación con el mes último, hasta anotar una tasa interanual del -37.9%. Dicha evolución fue consecuencia del menor retroceso del componente residencial (38,3 % frente al 55,2% en junio); mientras que el no residencial acentuó su intensidad de caída, 5.6 puntos hasta anotar -37,1% interanual.
Las ventas de comercio al por menor -sin estaciones de servicio- y una vez eliminado el efecto de los precios y del calendario laboral, experimentaron en agosto una caída interanual del 1,5%, muy inferior a la de los meses previos (-7% en julio). El componente de grandes superficies experimentó en agosto un descenso interanual (1,2%) también muy inferior al de meses anteriores (10,6% en julio).
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