Clare Lombardelli es la economista jefe de la OCDE
El último Estudio Económico de la OCDE sobre España dice que se proyecta que un crecimiento económico robusto alcance el 2,5% este año (una décima por encima de la prevista por el Gobierno) y del 1,5% en 2024, con lo que rebaja medio punto la previsión macroeconómica del Ejecutivo.
Confía la OCDE en que el consumo privado impulsará el crecimiento a un ritmo moderado, mientras que se espera que la demanda externa se debilite. Los precios más bajos de la energía y las medidas políticas para contener la inflación, como la 'excepción ibérica', ayudaron a reducir la inflación, que se situó en el 3,3% en septiembre de 2023. Pero la inflación subyacente seguía siendo alta, del 3,9%, y la inflación de los precios de los alimentos aún más alta. Al 10,5%.
"España debería aprovechar su sólido crecimiento económico para impulsar la productividad y ayudar a los jóvenes a desarrollar su potencial", dijo la economista jefe de la OCDE, Clare Lombardelli , al presentar la encuesta junto con el secretario de Estado de Economía, Gonzalo García. "Reconstruir el espacio fiscal, mejorar la educación e intensificar los esfuerzos para abordar los desafíos ambientales serán clave para impulsar el crecimiento y la prosperidad sostenibles a largo plazo".
Se necesita una consolidación fiscal más fuerte y sostenida para mantener la elevada deuda pública de España en una senda descendente. La OCDE se muestra consciente de que los gastos relacionados con las pensiones y la salud aumentarán en el largo plazo, y que se necesitan inversiones sustanciales para acelerar la transición verde y el gobierno se ha comprometido a aumentar el gasto en defensa. Para dar cabida a estas futuras presiones de gasto y financiar inversiones que mejoren el crecimiento, la consolidación fiscal debería basarse en aumentar los ingresos tributarios y mejorar la eficiencia del gasto. Además, el considerable apoyo público que ayudó a mitigar el shock inflacionario sobre las empresas y los hogares debería terminar ahora.
Impulsar la productividad es un desafío clave. La baja inversión en investigación y desarrollo, el gasto público inadecuado en educación y formación y un stock insuficiente de capital TIC frenan el crecimiento de la productividad. Continuar con una implementación efectiva de las inversiones y reformas bajo el Plan Nacional de Recuperación, Transformación y Resiliencia ayudará a superar estas deficiencias e impulsar la productividad y el crecimiento.



