Instalaciones de Repsol en Cartagena
El acuerdo entre PSOE y Sumar para la investidura de Pedro Sánchez contempla el hacer permanente en el tiempo el impuesto extraordinario que el gobierno puso a las empresas energéticas y la banca para hacer frente a las repercusiones económicas que tenía la guerra de Ucrania.
Este impuesto, que se ideó como “temporal y extraordinario”, podría ser perpetuo si se cumple el acuerdo de investidura, lo que ya ha provocado la reacción de las grandes empresas. Este miércoles, durante la presentación de los resultados económicos de Repsol en los nueve primeros meses del año, su consejero delegado, Josu Jon Imaz, afirmó que el tributo “castiga a las empresas que, como Repsol, invierten en activos industriales, generan empleo y garantizan la independencia energética del país. En cambio –añadió–, favorece a los importadores que no generan empleo ni actividad económica relevante en España. En consecuencia, la falta de estabilidad en el marco regulatorio y fiscal del país podría condicionar los futuros proyectos industriales de Repsol en España”.
Sus palabras han puesto en alerta los territorios en los que la petrolera prevé inversiones inmediatas. En el caso de la Región de Murcia, Repsol tiene prácticamente finalizada -se inaugura antes de final de año- en su refinería de Cartagena la primera planta española de producción de ‘biocombustibles avanzados’, con una inversión de 200 millones de euros. Estas instalaciones permitirá producir 250.000 toneladas al año de biodiésel, biojet, bionafta y biopropano, que podrán usarse en aviones, barcos, camiones o coches sin necesidad de hacer modificaciones en los motores. Estos combustibles renovables se producirán a partir de residuos, como el aceite de cocina usado y restos de la industria agroalimentaria, y su uso permitirá reducir 900.000 toneladas de dióxido de carbono (CO2) al año, el equivalente a la cantidad de CO2 que absorben 45 millones de árboles.
Farol o no, la amenaza de desinversión en España también ha generado preocupación en Bilbao, donde Repsol prevé invertir 80 millones de euros en dos proyectos industriales de descarbonización con la producción de combustibles sintéticos y gas a partir de residuos urbanos.
Asimismo, en Puertollano (Ciudad Real) hay prevista otra fuerte inversión (70 M€) para la elaboración de plásticos reciclados. Y otro tanto ocurre en Tarragona, donde se contempla una modernización de sus instalaciones con una inversión de unos 35 millones de euros.
López Miras: "Sería dramático"
Si bien la inversión más reciente de Repsol en Cartagena no corre ningún riesgo (según han recalcado hoy fuentes de la compañía), sí pueden estarlo inversiones futuras, y así lo ha expresado hoy el presidente de la Comunidad Autónoma, Fernando López Miras, quién ha manifestado que para la Región de Murcia sería "dramático" que la petrolera deslocalizara inversiones.
Entre los proyectos pendientes está la anunciada planta de hidrógeno verde que Repsol prevé levantar también en Cartagena conjuntamente con Enagas y Engie. La inversión alcanzará los 215 millones de euros y la creación de más de mil puestos de trabajo.

