Imagen del último Pleno municipal de Cartagena, el pasado 26 de octubre
Tras conocerse el acuerdo de gobierno entre PP y Vox en el Ayuntamiento cartagenero, no han tardado en llegar las reacciones de MC, PSOE y Sí Cartagena, los tres partidos de la oposición que, en bloque, rechazan y lamentan la decisión, al tiempo que coinciden en criticar la falta de consenso y de diálogo de la alcaldesa para llegar a acuerdos durante la legislatura.
En este sentido, desde MC consideran que "ha llegado el momento esperado por todos y tantas veces negado por Noelia Arroyo. Hoy, Día de Difuntos, muere su proyecto". Así, la formación encabezada por Jesús Giménez, segunda fuerza política con ocho concejales y más de 23.000 votos en las últimas elecciones, valoran que Noelia Arroyo ha sido "incapaz de dialogar y alcanzar acuerdos que beneficien a los cartageneros". Asimismo, considera que esta decisión se trata de "una exigencia regional" y que Vox "tiene la sartén por el mango y aquí agachan la cabeza. Una vez más el futuro de Cartagena sometido a la arbitrariedad de San Esteban y las necesidades de sillón del PP".
Por su parte, el PSOE, a través de su portavoz municipal, Manuel Torres, se muestra duro y lamenta "que la ultraderecha ha llegado al Gobierno de Cartagena porque López Miras debe pagar sus deudas y Noelia Arroyo es incapaz de llegar a acuerdos con los grupos de la oposición”.
Torres asegura que la decisión no le sorprende “porque López Miras utilizó Cartagena como moneda de cambio para hacerse con el Gobierno de la Región. Para el PP, Cartagena no importa. No somos más que una ficha en su juego para mantener el poder". “La alcaldesa dijo que está iba a ser la legislatura del pacto y del consenso y que no iba a pactar con Vox. Han bastado cinco meses para comprobar cuánto vale su palabra", remarca el portavoz socialista.
En la misma línea se expresa Ana Belén Castejón, única representante de Sí Cartagena y socia de Arroyo durante la pasada legislatura. "Se veía venir, al final ha preferido seguir el esquema de su presidente nacional y de su presidente regional en vez de abrir un escenario de consensos con las fuerzas políticas que no nos situamos en un extremo ideológico".
De este modo, estima Castejón, "la alcaldesa ha optado por la radicalidad en lugar de por la moderación. Creo sinceramente que no es el gobierno que necesita nuestro municipio".








