Emociones incómodas: 5 recomendaciones para procesarlas saludablemente
¿Alguna vez te has sentido atrapado/a en un torbellino de emociones incómodas?
¿Experimentar ese secuestro que tal vez te haya llevado a actuar de una manera errática, poco eficaz, o perjudicial?
¿Has deseado salir de esa situación de otra manera?
¿Disponer de esa templanza necesaria para evaluar con mayor frialdad la situación y escoger la mejor estrategia para afrontarla?
¿Te gustaría conocer alguna técnica que puede ayudarte?
Paul Ekman, un destacado experto en emociones, ofrece valiosas lecciones que te ayudarán a navegar las aguas turbulentas de tus emociones.
En este artículo, te propondré cómo mejorar tu salud emocional de una forma sencilla y práctica.
Paul Ekman define las emociones como respuestas naturales a estímulos internos o externos. La primera clave es atender al hecho de que las emociones son parte de la experiencia humana y que puedes aprender a manejarlas.
Las emociones, incluyendo las incómodas, cumplen un propósito. La tristeza, por ejemplo, puede ayudarnos a procesar una pérdida, mientras que el miedo nos alerta ante situaciones peligrosas. Aceptar que las emociones tienen un propósito nos permite entender que no son "buenas" o "malas", sino indicaciones de cómo estamos experimentando el mundo.
Las emociones universales identificadas por Ekman son: ira, miedo, tristeza, alegría, asco, sorpresa.
Cualquiera de ellas puede asumir un tono de incomodidad, dependiendo de su nivel de activación que puede superar las habilidades de una persona de manejarlas adecuadamente. Reconocer estas emociones y sus desencadenantes es fundamental para aprender a procesarlas y regularlas.
Para ello es importante que prestes atención tanto a los indicadores somáticos (respuestas en el cuerpo, la expresión facial y la piel), así como los indicadores cognitivos (pensamientos) y los comportamientos que sueles tener cuando sientes esa incomodidad.
Hacer esto con un profesional de la salud mental puede ayudarte a no equivocarte y aprender incluso las pequeñas señales que anticipan esas escaladas habituales que llevan hasta esos “puntos de no retorno” que finalmente derivan en comportamientos disfuncionales y perjudiciales.
¿Cómo procesar emociones incómodas de manera práctica?
1. Reconocimiento: El primer paso para gestionar emociones incómodas es reconocerlas. Identifica lo que estás sintiendo y nómbralo. Esto puede proporcionar cierta distancia entre tú y la emoción, lo que facilita el manejo.
2. Validación: Valida tus emociones, reconociendo que son legítimas. No te juzgues por sentirte de cierta manera.
3. Respiración y relajación: Practica técnicas de respiración profunda y relajación para reducir la intensidad de la emoción. Esto puede ayudarte a recuperar la calma.
4. Comunicación: Habla con alguien de confianza sobre tus emociones. Compartir lo que sientes puede aliviar la carga emocional.
5. Planificación de acción: Si la emoción te impulsa a hacer algo, asegúrate de que sea una acción constructiva. La ira, por ejemplo, puede motivarte a resolver un problema, pero debe hacerse de manera constructiva.
Estas son mis recomendaciones para inicies a procesar emociones de una manera sencilla y saludable. Y si encuentras dificultades, no dudes en acudir a un profesional de la salud mental para una ayuda.
Espero puedas ponerlo en práctica y compartirme los resultados pronto.
Roberto Crobu es Psicólogo de Trabajo y Psicólogo Clínico.
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