La falta de acuerdo entre los países de la UE para la prohibición del glifosato como herbicida ha hecho que la Comisión Europea prorrogue automáticamente la autorización de su uso durante diez años más, hasta finales de 2033. Su uso finalizaba el próximo 15 de diciembre.
Los Estados miembros no lograron alcanzar este jueves la mayoría cualificada necesaria para renovar o rechazar la aprobación del herbicida. La votación se produjo ante un comité de apelación, pues ya el pasado 13 de octubre los países tampoco consiguieron ponerse de acuerdo dentro del Comité Permanente de Vegetales, Animales, Alimentos y Piensos.
De esta forma, con la legislación de la UE y al no haberse alcanzado la mayoría necesaria ni en un sentido ni en otro, la Comisión está ahora obligada a adoptar una decisión antes del 15 de diciembre de 2023, que es cuando expira el actual período de aprobación. La Comisión, por tanto procederá ahora a renovar la aprobación del glifosato por un período de diez años, que estará sujeta a nuevas condiciones y restricciones. Estas restricciones incluyen la prohibición de su uso como desecante antes de la cosecha y la necesidad de adoptar determinadas medidas para proteger los organismos no objetivo.
Los Estados miembros son responsables de la autorización nacional de los productos fitosanitarios que contienen glifosato, y pueden seguir restringiendo su uso a nivel nacional y regional si lo consideran necesario sobre la base de los resultados de las evaluaciones de riesgos, en particular teniendo en cuenta la necesidad de proteger la biodiversidad.

