Si me preguntaran si tengo un referente femenino en la Región de Murcia dentro del mundo de la empresa, por fin puedo contestar que sí, se llama Josefina Lozano, es empresaria y hasta ahora presidenta de un movimiento femenino muy potente, Colabora Mujer (CM).
Los que me conocen saben que habré pasado una mañana maravillosa tras conversar con Josefina, tomando un café en el centro de la ciudad de Murcia. Pues si están leyendo esta entrevista es que hemos conseguido sacar hueco de las agendas para simplemente charlar con pausa y con risas.
Y es que Josefina suele decir que sí, (mira ya tengo algo en común con ella). Tras presentarse con sus ojos aguamarina maravillosos, y su sonrisa espléndida acompañada de una energía abrumadora, empieza a preguntarme por mí, por mis nuevos proyectos, a despachar de distintas gestiones que lleva en marcha en Colabora, y casi sin darme cuenta la veo que domina perfectamente este café. Pero me atrevo a decirle que hoy las preguntas las hago yo. Y ella, mujer maravillosa, dice: “por supuesto, ¿qué quieres saber?”.
Con una sonrisa abierta, con una mirada acogedora, con sus manos peinando su cabello hacia atrás, a modo de expresar ¡vamos a trabajar! con una fuerza brutal empieza nuestra tertulia y preguntas. No me extraña que algunas personas que pasaron por su vida se sintieran amenazadas. Lo que no sabían es que si hubieran disfrutado de su compañía habrían sido, además, muy felices.
Total, le lanzo mi pregunta, clara y contundente. ¿Quién es Josefina, porqué se adentró en CM, y qué ha cambiado en su vida en estos 4 años? ¿Qué planes de futuro tiene entre manos?
Y con mucha claridad me dice: “por partes”. Sin duda creo que una mente clara, es lo que me ha ofrecido hoy en este café. Una confianza plena en la amistad, una plenitud de vida ante mí, durante muchos años ha bailado con la empresa, con directivos, con socios, con sindicatos, con todos. Y ahora, con los años, es capaz de ver de forma cristalina cuales son sus prioridades. Dónde y para qué debe estar en cada momento, y que le regalará la vida en ese camino que comienza.
Creo que en ella hay un profundo respeto a toda una vida de trabajo, hacia su persona y hacia los demás. Conozco a muchos, por desgracia, que no saben de qué estamos hablando, espero que esta entrevista les guie a un nuevo destino.
Sin más, me cuenta su inicio en Colabora.
- En el año 2019 en Murcia hubo un movimiento femenino muy potente que fue abanderado por una entidad bancaria, pero fue tan trasgresor que siguió creciendo, había otras asociaciones de personas, empresarias, y diversas sectoriales. Pensé que era el momento de afianzar lo que allí surgió, y decidimos (unas cuantas mujeres y yo) que debíamos crear una asociación diferente. En la que sus valores fundamentales fuera la vinculación, la honestidad, el trabajo, la profesionalidad, y decidimos que Colabora Mujer tendría que ser una asociación circular, que trabajara por y para la mujer. Y desde allí hasta aquí.
- ¿Qué te ha aportado CM en este periodo de entrega de sacrificio, de tantas acciones? ¿Has cambiado de opinión respecto de algún tema esencial?
- Me ha hecho ratificarme en mis creencias. Se han afianzado mis opiniones. Eso sí, he conocido a muchísimas mujeres, a mujeres muy potentes, no porque facturen mucho, o tengan grandes empresas, sino porque su valía personal es potente. Por su calidad humana, porque sus valores arraigados. No podemos olvidarnos de las empresas pequeñas, ni de las autónomas, ni de las grandes empresas, para mí, todas son importantes por igual.
Me quedo embobada, a veces la cabeza me pide comentar las cosas que me cuenta, y luego recuerdo que, si no guardo silencio que, si no escucho al cien por cien, no aprenderé todo lo que puede enseñarme, así que, la escucho atenta. Le brillan los ojos cuando habla de la mujer, de la asociación. Es un buen espejo donde mirarse. Habla de la independencia, desde un punto de vista social, pudiendo decir alto y claro que no depende de gobiernos, políticos, etc., y que debe poder reivindicar lo que crea que es importante para avanzar, junto con otras mujeres.
Algo importante, durante casi las dos horas que estamos juntas, no ha surgido la palabra igualdad, ni similar. Hemos reído, hemos tenido pausas y silencios, temas profundos, y en cualquier caso hemos hablado desde el prisma de la ilusión, de la esperanza, de la rebeldía, pero siempre muy positivas, y es que la mujer, señoras y señores, es conciliadora. Eso ha dicho, me ha dicho, me ha validado, y ahora puedo compartirlo con ustedes. La mujer tiene un talante conciliador.
- ¿Cómo querría ver a su región, a su país, al mundo en diez años?
- Lleno de posibilidades. Me gusta mucho hablar con mis hijas, y con mis nietos, (ya tengo cuatro). Cuando mis nietos vienen a casa con sus amigos, suelo sentarme a charlar y a escuchar a estos jóvenes. Me gusta estar con ellos, y veo que son selectivos. Y me alegra saber que no les vale todo. Es esperanzador, creo que pueden hacer muchas cosas estos chicos de la generación z.
Ya les he dicho al principio que ella es mi referente, y ahora que la tengo aquí delante de mí, tengo que preguntarle por la familia y la conciliación. Por ese miedo mío, ahora que tengo otras oportunidades, ¿algún día me echarán en cara que no estuve en casa? Y ella advierte rápido que, de cinco, una alguna vez se quejó. Cree que no fue tan mal. Que, en su matrimonio, en su familia nunca faltó cuidado alguno para sus hijos, que de lunes a viernes había mucho trabajo pero que los fines de semana y festivos eran sagrados con sus hijos, y que, si había viajes, iban con ellos.
Pareciera que la historia se repite, pero además para bien, y aquí creo que viene la parte más bonita de mi entrevista, donde descubro a la gran mujer luchadora, empresaria, madre, que con una fuerza arrolladora se embarca en un proceso empresarial muy complejo que no hace tanto culminó con éxito. A veces, pensamos que la mujer es débil, o podríamos pensar que es más delicada. Lo que se nos olvida es qué fuerte es una mujer que lucha por su familia, por su proyecto, por sus sueños. Y nada ni nadie la paralizan. Y es que esta mujer, fue capaz de marcarse tres grandes hitos empresariales y conseguirlos en circunstancias muy muy adversas, laborales, circunstanciales, e incluso de crisis financiera. Y no solo eso, sino de ilusionar a nuevos miembros del equipo para ahora relanzar su proyecto empresarial.
Gracias Josefina por compartir esa parte de tu vida conmigo, me has hecho recordar qué fuerte somos las mujeres, qué valientes, y cuánta magia somos capaces de crear con nuestras sonrisas.
Antes de terminar estas líneas, me paro a pensar en todas las cosas que me ha trasmitido hoy (con sus movimientos, con su mirada atenta, con sus tonos fuertes o delicados) intentando contaros lo que para mí ha sido más impactante, lo que podría haceros creer esto que os digo: “que grandísima mujer es Josefina”. Pero, estoy segura de que ya la conocéis, así que simplemente voy a anotar algunas frases que me han llegado hondo: “La obediencia a veces no nos deja crecer”, “Soy rebelde, siempre lo he sido, y me ha hecho crecer”, “Los valores son fundamentales, pero no son sinónimo de conservadurismo”, “El cambio siempre es bueno”, “Debemos conocer y reconocer a los empresarios que hay dentro de nuestras empresas”, “Alianzas”, “Debemos aprender a pedir ayuda”, “Cuántas cosas bonitas nos regala la vida si aprendemos a verlas”.
Y podría seguir así un buen rato. Pero, no quiero irme sin decirles que en unos años me gustaría tener y ser tan clara como ella. Una mujer referente para otras mujeres jóvenes como yo. Marcarme los objetivos y cumplirlos. Ya sabrán a estas alturas que para ella, su legado es dejar muchas cosas mejoradas y habiéndose divertido, disfrutado por el camino al hacerlo.
Josefina hoy me ha dicho cómo hacerlo. No sé muy bien cómo lo ha hecho, tampoco creo que haya logrado yo contároslo, lo que sí sé es que me ha desbordado el corazón de ilusión, de esperanza, de energía, de pasión, de vitalidad. ¡Vamos, que tengo un subidón increíble! Espero que me dure y logre yo ahora, seguir con esa tarea que ha hecho, sigue haciendo y que me ha asegurado seguirá haciendo muchos años, cambiar el mundo.
Caballeros, señores, hombres del mundo, ya no quiero ser uno de vosotros, ahora por fin sé que quiero ser mujer, quiero ser una mujer como Ella.
Gracias Josefina por brindarme esa esperanza, a mi y a todas, de que el mundo puede ser un lugar maravilloso.
Macarena Perona es abogada y comunicadora


