Las empresas españolas perciben que sus ventas se mantienen sin cambios en el cuarto trimestre de 2023, tras un descenso en el trimestre anterior. Eso sí, están declarando un retroceso en el empleo. Estas son las principales conclusiones de la encuesta que el Banco de España realiza trimestralmente. En la actual se ha enviado el cuestionario a 15.000 sociedades, con un grado de participación del 41,6%. Es decir, fueron válidas 6.240 encuestas recibidas.
A tenor de las respuestas, se observa una ligera atenuación de las presiones inflacionistas tanto en los costes de producción como en los precios de venta, pero las expectativas apuntan a un leve repunte para el próximo año.
Otra conclusión es que la actividad empresarial se ha visto afectada por la creciente incertidumbre sobre la política económica y las dificultades para encontrar mano de obra, así como por un aumento de factores relacionados con el endurecimiento de las condiciones financieras, las dificultades de acceso a la financiación y el incremento de los gastos financieros.
Cae la facturación en agricultura y turismo
Por ramas de actividad, la evolución de la facturación empresarial mantiene una notable heterogeneidad. Entre los sectores con mayores caídas de las ventas destacan la agricultura, que encadena siete trimestres consecutivos de retrocesos, y las ramas ligadas al sector turístico (hostelería, ocio y transporte). Por el contrario, los servicios de información y comunicaciones, que enlazan once trimestres consecutivos de subidas, continúan exhibiendo un comportamiento favorable.
En términos de empleo, las empresas encuestadas describen un panorama algo más negativo que respecto a la facturación. El empleo en el cuarto trimestre habría registrado la primera caída desde el primer trimestre de 2021. La proporción de sociedades que indican que ha descendido su nivel de empleo es del 18,2%, cinco puntos porcentuales más que en el trimestre anterior. No obstante, para el primer trimestre de 2024 las perspectivas apuntan a una ligera mejora de la ocupación.
Las mejorías en el empleo se aprecian en algunas ramas de servicios (como información y comunicación, actividades profesionales, científicas y técnicas, y transporte), en contraste con los retrocesos que se aprecian en la agricultura, las actividades inmobiliarias y la hostelería. En el caso del sector agrícola, el indicador de empleo acumula siete trimestres consecutivos de descensos, lo que, en parte, podría estar reflejando el impacto de la sequía y otros fenómenos meteorológicos adversos.
Respecto a los precios, la mayoría de las empresas prevé un repunte en el primer trimestre del año, lo que puede ser reflejo de un efecto calendario, ya que, en muchas actividades, los ajustes de precios tienden a concentrarse a principios de año. Por ramas productivas, este aumento esperado de los precios de venta es generalizado, aunque se observa con más intensidad en ramas como los servicios de información y comunicación, el transporte, y las actividades administrativas y de ocio.
El análisis de la ‘Encuesta a las empresas españolas sobre la evolución de su actividad: cuarto trimestre de 2023’ ha sido elaborado por los economistas Alejandro Fernández Cerezo y Mario Izquierdo.



