La Autoridad Portuaria de Cartagena ha celebrado su último Consejo de Administración del año, donde ha dado luz verde a la concesión administrativa para la explotación de una nueva terminal de embarque de ganado vivo a la mercantil 'Terminal Ganadera del Mediterráneo S.L', integrada por Agencia Marítima Blázquez y Bovisa, que se instalará en el muelle Príncipe Felipe en Escombreras, tras la inversión realizada de 9,7 millones de euros.
Pedro Pablo Hernández, vicepresidente de la APC, ha destacado el papel del Puerto de Cartagena como líder en Europa en la exportación de ganado vivo, dentro de la estrategia de diversificación y apertura de nuevos mercados. “Esto nos ha llevado hasta la fecha a mover más de tres millones de cabezas de ganado vivo consolidándonos como una plataforma logística clave al servicio de las empresas ganaderas de la Región y de toda España. Nuestro compromiso con el sector nos llevó a apostar por infraestructuras más modernas y amplias como el nuevo muelle de Escombreras y también a contar con la confianza de operadores logísticos como Agencia Marítima Blázquez y Bovisa que van a invertir más de un millón de euros en esta nueva Terminal”.
La futura terminal tendrá una superficie de cerca de 6.000 metros cuadrados. Contará con unas instalaciones de respeto o corrales de 3.000 metros cuadrados para coger hasta 7.000 corderos, con comederos, bebederos y camas de paja para el ganado, y un circuito para el tránsito de los animales hasta el buque, manteniendo el cumplimiento de la normativa europea de bienestar animal. Estas infraestructuras cuentan también con un servicio óptimo, con pastores-cuidadores de los animales, y con personal sanitario que puede atender cualquier necesidad del ganado de tipo veterinario.
El tráfico de ganado vivo comenzó a consolidarse en el Puerto de Cartagena en el año 2010 desde el muelle de San Pedro en la dársena de Cartagena, siendo uno de los primeros puertos españoles con una regulación específica para este tipo de tráfico y en obtener la autorización para embarcar ganado vivo, cumpliendo de manera estricta con la normativa de Bienestar Animal vigente en la Comunidad Europea. Este tráfico da respuesta a un sector fundamental para la economía de España, como es el ganadero, y tuvo un papel muy relevante durante la pandemia al dar salida al excedente producido por el cierre de la restauración que evitó grandes pérdidas económicas al sector.









