El Pleno del Ayuntamiento de Cartagena ha aprobado, en una moción fuera del orden del día, la exigencia al Ministerio de Transporte para que acabe con el aislamiento ferroviario que afecta a la ciudad. La moción, presentada por el Gobierno municipal, pide la aceleración del proyecto de alta velocidad ferroviaria a Cartagena, la definición inmediata de la línea de mercancías puerto-Corredor Mediterráneo a través de la ZAL de Los Camachos, y un compromiso concreto para la recuperación de la línea Madrid-Cartagena mediante la electrificación del trayecto.
El portavoz del gobierno municipal, Nacho Jáudenes, subrayó la urgencia de poner fin al aislamiento ferroviario que la ciudad ha experimentado durante los últimos 16 meses. La moción enfatiza que en pleno siglo XXI, llegar a Cartagena en tren es una odisea y señala el peligro que esto representa para proyectos cruciales como Barlomar, la atracción de inversiones empresariales, la ZAL, y el desarrollo de iniciativas innovadoras y tecnológicas, como CAETRA.
Jáudenes destacó la pérdida de la conexión directa con la capital española a través de la línea Cartagena-Chinchilla y la necesidad de recuperarla, considerándola el trazado más corto entre Cartagena y el centro peninsular. Además, hizo hincapié en la importancia de no perder fondos europeos destinados a la llegada del AVE.
El texto aprobado subraya que la integración del AVE en la ciudad sigue pendiente, así como el proyecto de conexión con el Corredor Mediterráneo. El portavoz lamentó la situación actual, describiendo a Cartagena como una isla ferroviaria en desventaja frente a otras ciudades de la región. El gobierno municipal insta al Gobierno central a contratar las obras desde Riquelme y conectar con el Corredor Mediterráneo, vital para el puerto y la conexión con mercados asiáticos y del Norte de Europa, además de unir la ciudad a emisores turísticos europeos.
La moción concluye con la preocupación por la suspensión del contrato para el baipás de Beniel, sumando a una cadena de despropósitos que han convertido a Cartagena en una isla ferroviaria, limitando las oportunidades de competir, crecer y desarrollarse en comparación con otras ciudades del entorno.









