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Opinión |
Martes, 13 de Febrero de 2024

Ségolène Royal mete el dedo en la llaga y en el tomate

 

La semana pasada conocíamos la noticia de la exministra de Medioambiente de Francia, Ségolène Royal, que acusaba a los tomates españoles de ser "falsos bio" y de ser "incomibles" durante una entrevista en la cadena de televisión BFM.

 

Numerosas personalidades han salido en defensa del tomate español, como no podía ser de otra manera, incluso el actual ministro de agricultura francés, Marc Fesneau.

 

No es el primer ni último “elogio” que hacen nuestros vecinos, ya anteriormente una periodista francesa atacó a nuestras mandarinas calificándolas de “ asquerosas, mala calidad, incomibles entre otras ofensas.

 

[Img #101362]Comenzemos por lo irrebatible; según el organismo de estadística de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) “ España  ocupa el sexto lugar mundial en producción de tomate, con un volumen total de 4.754’38 millones de kilos de tomate, cultivados sobre 56.110 hectáreas, obteniendo un rendimiento medio de 8’47 kilos por metro cuadrado”.

 

Es fácil cargar contra un producto y con ello perjudicar al sector, y por si fuera poco, en esta lucha en la que los transportistas españoles estan siendo agredidos.

 

Esa competencia entre España y Francia es real y el nexo entre ambos es  de afecto y “vecindad”.

 

 Partiendo de la base de que no es una incógnita que España está caracterizada entre otras cosas por  la buena gastronomía, el aceite de oliva virgen extra, el jamón ibérico, nuestros vinos,frente al foie grase, los macarons y el champagne francés.

 

No solo esta señora arremete con el sabor de esta querida y respetada fruta, para otros una verdura y para  la Real Academia española no hay duda, es fruta, la cual define en la primera entrada de su definición como “baya roja, fruto de la tomatera, de superficie lisa y brillante, en cuya pulpa hay numerosas semillas algo aplastadas y amarillas” y siendo motivo de disputa desde el siglo XIX llegando a la Corte de Estados Unidos.

 

Pues bien, al hilo del fondo del presente artículo, y como decía anteriormente esta política francesa también nos ataca  mencionando  que las frutas y veduras españolas no respetan las normas francesas.

 

Concretamente España vela por ese control, que esa certificación ecológica cumpla con las normas establecidas por la Unión Europea a tal fin, cumpliendo una serie de requisitos que son los mismos para todos los países miembros, Francia incluida.

 

Pues un producto, venga de Italia, venga de Francia, de España o de cualquier país de la UE cumple con la normativa. Un producto con etiqueta bio es bio.

 

Al parecer ya es algo normal hacer “fake news” entre la ex Ministra Delegada a la Educación Escolar, Familia, Infancia y Personas Discapacitadas ,un afán de reengancharse a toda costa en el mandato.

 

Esto me hace pensar si quizás los franceses nos envidien, pues  no es de recibo para ningún  sector de cualquier país escuchar críticas gratuitas que tanto daño pueden hacer.

 

¿ Se acuerdan ustedes de cómo golpeó a España la crisis del pepino hace ocho años?

 

Según los datos que ha elaborado Hortoinfo procedentes del servicio estadístico Estacom (Icex-Agencia Tributaria), utilizando códigos TARIC (Tariff Integrated of the European Communities): “En la campaña 2021/2022 España ha exportado 678’99 millones de kilos de pepino por 659’16 millones de euros, a 0’97 euros por kilo. Es el mayor precio medio obtenido al exportar pepino en las 10 últimas campañas”.

 

Pues esto provocó cuantiosas pérdidas al sector que las cifraron en 200 millones de euros semanales.

 

O la crisis de las vacas locas en el año 2000, redujo a la mitad el consumo de carne de ternera.

 

Pues a menudo, observo en la red social “ Instagram” influencers, aficionados o nutricionistas descalificando productos de grandes almacenes alimentarios, recomendando no consumir ciertos productos por no llevar ingredientes que bajo el punto de vista del supuesto experto en nutrición no son saludables o influyen en el sobrepeso de la persona, para el consumidor es bueno este tipo de “reels”, no tanto para las grandes cadenas de supermercados, las cuales supone una importante pérdida.

 

Con esto quiero incidir en el estropicio que algunas personas pueden hacer con el hecho de una frase.

 

 ¿Qué me dicen del veto que sufrió la fresa española en Alemania por culpa de la desertificación de Doñana?

 

Lo cierto es que el sector hortofrutícola no merece este trato, el producto español vale mucho.

 

Otra referencia ”Francia es el principal comprador de vino a granel español y allí se dirige el 32% del volumen total exportado por España y el 30% de la facturación por esos envíos” a tenor de lo dispuesto en  los datos del Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV) sobre los doce meses entre julio de 2022 y 2023.

 

Imaginen por un momento a  un político  o a una celebridad que se le antoja despotricar acerca del famoso croissant  francés, la pasta italiana o los quesos holandeses.

 

Mademoiselle Royal le invitamos a probar nuestros tomates, quizás nunca los haya probado para decir eso, o quizás tenga usted las papilas gustativas atrofiadas, quizás una mala conservación en el frigrorifico de su casa o una mala elección del lugar de compra, o quizás compra el producto fuera de temporada.

 

Quizas quiera volver a colgarse de la política, me pregunto lo siguiente: ¿No hay otra forma de hacer política? Sin criticar el tomate BIO o no BIO.

 

Cuidado Europa, cuidado con el que habla mal de los demás, vosotros no sereis la excepción.

 

En fin, ex ministra, los españoles continuaremos consumiendo nuestro repugnante tomate, usted su ratatouille, hecho con tomates por cierto.

 

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