Iberdrola ha presentado este jueves sus sus resultados a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en los que se refleja el crecimiento récord de sus inversiones hasta alcanzar la cifra de 11.382 millones de euros en 2023, lo que supone un incremento del 6%. En España ha invertido más de 2.300 millones de euros. En los últimos tres años, el grupo ha destinado más de 33.500 millones en todas las geografías, de los cuales 7.600 millones fueron en territorio nacional.
Impulsado por este esfuerzo inversor, el beneficio neto del grupo se ha situado en los 4.803 millones de euros. Por su parte, el beneficio bruto de explotación (Ebitda) ha ascendido a 14.417 millones de euros, un 9% superior al registrado en 2022.
La compañía ha alcanzado los 150.000 millones de euros de activos y cuenta con una capitalización que ronda 70.000 millones de euros, lo que la sitúa como la primera utility de Europa y la segunda del mundo.
El presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, ha asegurado que "en un año de incertidumbres macroeconómicas, una vez más hemos mantenido nuestra histórica trayectoria de cumplimiento de objetivos, gracias a un modelo de negocio integrado y a nuestra estrategia centrada en inversiones y crecimiento en mercados estables. Después de un año de inversiones récord, hemos afianzado nuestra solidez financiera y continuaremos invirtiendo significativamente en la transición energética en 2024. Los nuevos marcos de inversión en redes y nuestros proyectos eólicos marinos en construcción nos ayudarán a conseguir un crecimiento sólido y rentable para el año”.
Como consecuencia de la inversión, el grupo ha cerrado 2023 con una capacidad instalada renovable de 42.187 MW en todo el mundo y consolida su potencia instalada como una de la más limpias del mundo, ya que más del 80% es libre de emisiones. Iberdrola ha añadido 3.250 MW renovables a su cartera, que han supuesto una inversión de 5.000 millones de euros, el 60% en eólica marina e hidroeléctrica. Entre los proyectos renovables destaca la finalización de la instalación del parque eólico marino de Saint Brieuc (Francia) con 496 MW y el comienzo de la producción en Vineyard Wind, el primer parque eólico marino a gran escala de EE. UU. con 806 MW.
Por su parte, la base de activos de redes se ha incrementado en un 8%, alcanzando los 42.210 millones de euros. La empresa ya cuenta con 1,3 millones de kilómetros de líneas eléctricas y miles de subestaciones en todo el mundo y seguirá invirtiendo en regiones con nuevos marcos regulatorios como Estados Unidos, Reino Unido y Brasil.
Además, en los últimos meses ha firmado alianzas de coinversión con socios estratégicos como Norges Bank, Masdar y GIC, que han coinvertido 2.200 millones de euros.
Entre los resultados también destaca que ha realizado 4.700 incorporaciones en 2023 en todo el mundo, con lo que la empresa ya cuenta con 42.300 trabajadores.
Por lo que respecta a la contribución fiscal, el grupo aportó la histórica cifra de 9.300 millones de euros a las arcas públicas de los distintos países en los que opera, lo que supone un 24% más que el año anterior. De esta cifra, casi 3.500 millones se destinaron a España -en concreto 3.482 millones de euros-, un 35% más que en 2022. El abono en tributos en España es más alto que todos los gastos de personal, mantenimiento, operativos y financieros de la compañía en el país.
La empresa además ha destinado 385 millones de euros a la inversión en I+D+i, con lo que se convierte en la eléctrica privada del mundo que más invierte en innovación, según la Comisión Europea.
A la vista de estos resultados, el Consejo propondrá a la Junta General de Accionistas una remuneración complementaria de 0,348 euros brutos por acción, a los que hay que sumar el dividendo a cuenta de 0,202 euros brutos por acción abonado en enero, lo que beneficia a cientos de miles de ahorradores que invierten en Iberdrola. De esta forma, la empresa repartirá 0,550 euros por acción con cargo a los resultados de 2023, lo que supone un incremento del 10,8%.









