Después de varios años de trabajos de reforma que la mantuvieron cerrada, la Basílica de la Caridad reabre al culto este 12 de marzo con una ceremonia litúrgica que incluirá el canto de la Salve Grande a la Virgen y una misa posterior.
La alcaldesa, Noelia Arroyo, expresó su satisfacción y el deseo compartido por todos los cartageneros de rendir culto a la patrona en una Basílica restaurada.
Los trabajos de restauración, llevados a cabo por el Santo y Real Hospital de Caridad de Cartagena, han supuesto una inversión de 2,3 millones de euros hasta la fecha. Aún quedan obras pendientes valoradas en cerca de un millón de euros, que se centrarán en el edificio anexo de servicios, la sacristía, el coro y el órgano, entre otros aspectos.
El Ayuntamiento ha contribuido a la restauración, junto a los fieles, mediante la aportación de la tradicional Onza de Oro del Viernes de Dolores. La contribución municipal del año pasado ascendió a 50.000 euros, mientras que la comunidad autónoma destinó medio millón de euros.
La fase culminada de la restauración se centró en la cúpula central, así como en la del presbiterio y las de las capillas de San José y las Ánimas. Se reforzó la estructura del techo y se restauraron las 18 vidrieras de gran tamaño del templo y el rosetón en un taller de Málaga. Además, se renovó el suelo con mármol de alta calidad, se modernizó la iluminación, se mejoró la acústica, se repararon los bancos y se instalaron cámaras de vídeo para retransmitir las celebraciones. El santuario volverá a acoger misas, bodas y otras celebraciones católicas en su nave central, marcando un nuevo capítulo en su rica historia religiosa.







