El mercado diario de la electricidad ha cerrado a 4,05 euros/MWh, según datos de la subasta de OMIE. Aunque esto representa un aumento desde los 0,66 euros/MWh del día anterior, sigue siendo considerablemente bajo en comparación con la media de marzo, que se sitúa en 22,12 euros/MWh. Esta caída del 44% respecto a febrero se atribuye a la situación meteorológica actual, con abundantes lluvias y vientos, y a la reducción habitual de la demanda en días festivos.
La mayor parte del día, el precio se mantendrá por debajo de un euro por MWh, aumentando solo a partir de las 18:00, alcanzando el pico en los 21,42 euros/MWh entre las 21:00 y las 22:00 horas. Esta baja en los precios beneficia especialmente a los consumidores con tarifas reguladas, mientras que los usuarios en el mercado libre siguen pagando un IVA del 21%.
Sin embargo, estos precios bajos están generando problemas para los inversores del sector fotovoltaico. El despliegue del autoconsumo, la eficiencia energética y el cierre de industrias están reduciendo la demanda de electricidad, mientras que el aumento de la energía solar está contribuyendo a una caída del 71% en los precios en comparación con el año anterior.
Esta situación está llevando a muchas plantas solares a la quiebra o a la paralización, ya que los bancos muestran reticencia a financiar proyectos con los actuales precios del mercado. Las pequeñas empresas del sector también enfrentan dificultades para firmar contratos a plazo (PPA), lo que las dejaría expuestas a la volatilidad del mercado.