La Guardia Civil de la Región de Murcia ha iniciado una investigación en relación con presuntas prácticas irregulares en la gestión de residuos de madera, en una empresa dedicada a dicha actividad, así como a la fabricación de productos derivados. Como resultado de esta operación, denominada 'Woodland', se han inmovilizado aproximadamente 13 toneladas de briquetas de serrín prensado, tras el hallazgo de fragmentos plásticos en su composición durante un análisis de muestras.
Según el comunicado oficial, la investigación se inició después de una inspección realizada por el Seprona del cuerpo en una compañía ubicada en Alcantarilla, donde se detectó la posible inobservancia de medidas de selección en la recepción de materiales, lo que podría haber permitido la inclusión de productos peligrosos, como restos de pintura y PVC, en la producción de briquetas de calefacción.
El informe pericial sobre las muestras recogidas reveló la presencia de fragmentos de plástico, incluyendo PVC y melanina-formaldehído, en las briquetas. Se destaca que la exposición del PVC a altas temperaturas puede liberar dioxinas tóxicas, mientras que la melanina-formaldehído emite un efluvio altamente tóxico al evaporarse.
La Guardia Civil ha puesto en conocimiento de la Consejería de Medio Ambiente de la Región de Murcia los incumplimientos detectados, incluyendo la utilización de maderas contaminadas en la fabricación de briquetas de calefacción. Además, se ha descubierto que la empresa habría vendido más de 500 toneladas de briquetas contaminadas en el mercado nacional.
La operación ha culminado con la investigación de cuatro personas como presuntas autoras de delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente, así como contra los derechos de los consumidores. Las diligencias instruidas han sido remitidas al juzgado de Instrucción de Murcia para su tramitación correspondiente.