Según datos recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE), las herencias continúan siendo el segundo motivo en el cambio de propiedad de bienes inmuebles en España, representando el 23% de las transmisiones de fincas registradas en enero de este año.
Abel Marín, socio de Marín & Mateo Abogados, atribuye este fenómeno a factores demográficos, destacando el envejecimiento de la población y el consiguiente aumento en el número de fallecimientos.
La situación se ve influenciada también por consideraciones inmobiliarias, ya que las propiedades heredadas suelen ser de naturaleza antigua y no siempre satisfacen las necesidades actuales de los herederos. Además, Marín destaca la falta de cultura financiera entre la generación mayor, que tiende a invertir en propiedades como forma de ahorro.
El informe del INE revela que, de las 192.398 fincas transmitidas inscritas en los registros de la propiedad en enero, 42.854 fueron por herencia.
La posible venta de propiedades heredadas presenta una oportunidad para encontrar una mayor aceptación de ofertas a la baja, ya que estas negociaciones suelen involucrar a varios herederos o copropietarios. Con familias con múltiples beneficiarios, la división de los activos puede ser compleja, lo que lleva a muchos a optar por la venta como solución.
Además de evitar conflictos, los motivos económicos también influyen en la decisión de vender este tipo de propiedades. Algunos sucesores buscan monetizar la herencia para costear cuidados médicos o residencias de mayores para sus padres.